En el acto sexual realizado por amor, el ser humano entregándose al otro sin reservas, cumple el mayor gesto de un amor que es la caridad:

"el amor hacia Dios y el amor hacia el hombre, en realidad son idénticos...conllevan el mismo hábito de caridad".

Y en este acto de amor-caridad máximo en el que se compromete totalmente, el hombre disfruta del goce más intenso y completo que su naturaleza humana le permite.....pero, es aquí la gran pregunta:

¿Y Dios, caridad por excelencia, goza plenamente?.

Este es el punto fundamental, el gran problema...porque la respuesta no es dificil, porque ya ha sido dada.

Han escrito los hombres en la Biblia que Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza y por eso si es igual al hombre goza plenamente de lo que goza el hombre...pero no quiere este Gallo decirlo con sus palabras...leamos a Santo Tomás, ese gran teólogo y filósofo:

"Hablando con propiedad, el placer es una pasión en cuanto que se produce acompañado de una trasmutación fisiológica. Y en este sentido no es apetito intelectivo, si no simple movimiento; y en este sentido trambién lo experimenta Dios y los ángeles. Por eso Dios goza una sola y sencilla operación"

Dios goza plenamente porque es identico a la esencia del ser humano.

Por eso no se entiende esa persecusión de la Iglesia al sexo y a la sexualidad.