En el acto sexual realizado por amor, el ser humano entregándose al otro sin reservas, cumple el mayor gesto de un amor que es la caridad:
"el amor hacia Dios y el amor hacia el hombre, en realidad son idénticos...conllevan el mismo hábito de caridad".
Y en este acto de amor-caridad máximo en el que se compromete totalmente, el hombre disfruta del goce más intenso y completo que su naturaleza humana le permite.....pero, es aquí la gran pregunta:
¿Y Dios, caridad por excelencia, goza plenamente?.
Este es el punto fundamental, el gran problema...porque la respuesta no es dificil, porque ya ha sido dada.
Han escrito los hombres en la Biblia que Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza y por eso si es igual al hombre goza plenamente de lo que goza el hombre...pero no quiere este Gallo decirlo con sus palabras...leamos a Santo Tomás, ese gran teólogo y filósofo:
"Hablando con propiedad, el placer es una pasión en cuanto que se produce acompañado de una trasmutación fisiológica. Y en este sentido no es apetito intelectivo, si no simple movimiento; y en este sentido trambién lo experimenta Dios y los ángeles. Por eso Dios goza una sola y sencilla operación"
Dios goza plenamente porque es identico a la esencia del ser humano.
Por eso no se entiende esa persecusión de la Iglesia al sexo y a la sexualidad.


Alicia
19 sep 2009 | 12:01 PM
El placer sexual es lo mas completo para el hombre y la mujer.
Las personas que no hayan experimentado un orgasmo es que les da asco su pareja o tienen un problema sexual muy grave.
No entiendo que la Iglesia exija el celibato a los curas porque eso los vuelve misoginos y descarnados de este mundo. Conozco a varios mayores que se han quedado como atontads y otros van detrás de las jovenes o los jóvenes intentando tocarlos lividinosamente. No es bueno que el hombre o la mujer aplaste su sexualidad un don gratuito de Dios.
Nada ni nadie, ni l propia Iglesia puede hacer eso con los seres humanos porque es ir en conrra de los mandatos divinos que le ha dado al hombre y a su naturaleza.
Miguel de Granada
19 sep 2009 | 12:07 PM
Cuando he estado con una mujer he disfrutado de la sexualidad que Dios me dio y soy sacerdote. No puedo ir en contra de lo que me dice la naturaleza y el propio Dios. La Iglesia quiere cercenarnos la sexualidd de forma brutal y cada vez hay menos sacerdotes célibes, a lo sumo los mayores que ya no pueden tener erecciones. Los jóvenes nos buscamos los métodos y si es imposible la masturbación es el remedio mas eficaz.
Ahora muchos curas al estar reprimidos explotan sexualmente en la homosexualidad porque creen o se figuran que esto es menos pecaminoso y menos arriesgado que estar con una mujer.
Espero que el próximo papa cambie las normas, poque solo son normas, y se termine de una vez esta desgracia que arrastra la Iglesia de siglos y que no consigue dominar. Ahí están los hijos de muchos curas y los escándalos de pederastias.
Un buen artículo
saludos
Lidia Sanchez
19 sep 2009 | 06:11 PM
El placer del hombre debe ser el placer de Dios, porque Dios no es ajeno al hombre y por lo tanto no habría hecho algo en su contra.
Un coito es un coito y Dios disfruta del coito com disfruta el hombre, por eso es a su imagen y semejanza.
Tampoco entiendo yo eso del celibato siendo hombre o mujer.
El cuerpo tiene sus derechos y nada ni nadi los puede cortar, la Iglesia hace muy mal en este tema.
Tino
19 sep 2009 | 06:13 PM
Creo que el celibato es impuesto en la Iglesia, pero debería ser libre para dar testimonio de Dios. Esos hombres qe se meten a sacerdotes, que los respeto, estan inclumpliendo un mandato divino: Creced y multiplicaos.
Tino
19 sep 2009 | 06:17 PM
Creo que es una imposición de la Iglesia, porque los sacerdotes están incumpliendo un mandato divino el de creced y multiplicaos.
En cuanto a los homosexuales que están dentro de la Iglesia deberian decir la condición sexual que tienen y si tiene parejas o no, sencillamente porque asi se evitarían muchos problemas que ahora existen.