Cuando entro en una iglesia o en alguna catedral uno se pone rojo de verguenza al ver los huesos diseminados de "santos" por un lado y otro...los hay en relicarios, otros en urnas...en fin que no solo estaba loca la Reina Juana cuando se murió su esposo Felipe el Hermoso y que se lanzó a recorrer Castilla con el feretro de un lado a otro y obligando a todo el mundo a rezarle...es que en 1521 murió el Obispo de Jaen llamado Alonso y al pobre no lo han enterrado hasta el año 2001, por problemas de pleitos con la familia, estando en un cajón de la sacristía para sustos de propios y extraños.

Por si fuera poco en Santiago de Compostela se guardan los huesos de los dos Santiago ¿hay quien de más? y de golpe en Teruel, hacen una escavación y pillan dos momias y dicen que son los Amantes de Teruel y allá y los colocan de una especie de nicho donde se pueden contemplar oscuros y ojerosos a mas no poder.

No digamos si nos vamos a Alba de Tormes y vemos a la Santa Teresa, la cual está en una urna allá arriba en un altar y en relicarios un brazo que lo transportaba el Caudillo Franco de un lado a otro, un dedo con la uña crecida y algo que me negué a mirar: el corazón hecho mojama, mas oscuro que nada de este mundo.

Y el remate de los tomates al Santo Antonio allá en Padua...está el pobre mío enterrado con muchos honores y de golpe en el altar mayor hay unos dientes y una traquea que parece que te van a dar un mordisco y resultas que se lo han sacado al pobre así como así.

La verdad no creo que Jesús de Nazaret mandara todo estos desaguisados con los muertos, porque es una cosa tan horrorosa y tan salvaje que pone los pelos de punta...pero lo mas inverosimil que hemos tocado sobre estos temas en este mismo blog, es el prepucio del Niño Jesús, que existen en el mundo varios...¡menudo fenímeno debía ser el Niño Jesús para tener tanta piel de prepucio diseminada por el mundo entero!

En la Edad Media existieron tantos traficantes de reliquias que hasta unas ordenes religiosas con  otras de pegaban por tener las mejores reliquias del momento y las mejores y si eran de la Virgen, el Niño Jesús o de San José...mejor que mejor.

Lo que no entiendo es que la Iglesia en este Siglo XXI continúe con semejante patraña.