Hace unos meses la consigna de la Iglesia a los profesores de religión era ideológica, anque detrás existían otros intereses económicos.

Reunieron a los profesores que los obispos nombraban por medio de sus delegados episcopales para hacerle al poder político huelgas, protestas...etc...porque lo que subyace detrás de todo esto es la formación a corto plazo de una especie de partido de corte católico, democristiano o algo parecido a lo que fue la Ceda en tiempos de la República en España.

A esto la Junta de Andalucía ha contestado contundentemente: Los profesores de religión los va a nombrar la propia Junta y así se aseguran que estos "cabecillas" que de cristianos tienen muy poco, que están saliendo de cuadros de formación de las delegaciones de laicados, se hagan fuerte en la enseñanza.

La enseñanza en España debe ser una cosa y la religión otra. Para la religión existen las parroquias, pero hay que forzarse y no quedarse a "que se las den todas", o en los colegios católicos que tienen su propio ideario, como en los países del entorno.

Estamos los católicos españoles muy agarrados a los vicios del pasado, tener una presencia en todo lo que signifique la vida social y política y eso debe finalizar ya con todas sus consecuecias.

No es que sea este Gallo muy amigo de socialistas, pero la razón quien la lleve y no nos duelen prendas en decir que tener presencia en los colegios estatales en donde ya existen alumnos de diversas religiones es un agravio comparativo, porque ¿cada religión deberia tener su profesor?...el caos sería tremendo, no hay administración que lo soporte, ni en dinero, ni en personal, ni espacios físicos.