Desde el pricipio de la edad del cristianismo  siempre han existido personajes que han "dinamitado" cualquier proyecto en común que se haya puesto en práctica...por eso decían algunos: "yo de Pedro"..."yo de Apolo"...ahora se entienden esas palabras de Pablo.

No hay diócesis, al menos en España, en que en vez de aunar esfuerzos, no se "dinamiten" los poyectos que tienen éxito entre las personas...por ejemplo si una Universidad Católica hace un gran esfuerzo para formar teológicamente a sacerdotes y laicos, rápidamente salen los detractores del proyecto o en consecuencia poniendo en prácticas enseñanzas que creen son las mejores a niveles tan infimos como parroquias, arcipretazgos o vicarias...y eso es de una pobreza intelectual tremenda, amen de que normalmente forman a las personas en una sola dirección y pensamiento y a veces hasta pensamientos políticos que nada tienen que ver con la Iglesia, pero que esta calla y otorga, pues la jerarquía tiene la máxima de "calla y venceras"....un jerarca lo que mas teme e indigna es a un laicado profundamente unido, por ello da el visto bueno a cualquier infimo proyecto que le presenten sin averiguar que trama existe en el fondo de la propuesta.

¿Y cómo se dinamita algo ya funcionando y de calidad?

Primero se crea el caldo de cultivo desprestigiando ante cualquier persona a la Institución, se corre  a media voz expresiones e informes que no se han dicho, pero se dice en voz baja y ladinamente.

Se critica NO abiertamente en foros (ahora en internet) bajo el anonimato a profesores de irrefutables famas y sabiduría...estos son los mas combatidos....

Una vez hecha esta "madre" conciencial a todos los que los quieran oir, son los mismos que en un principio fueron los colaboradores de la Institución los que "saltan" a la nueva "escuelita formadora" abominando de lo que dejan atrás cuando ellos han sido los que han denostado lo que funcionaba...con expresiones como: "Me obligaron a decir...."..."Yo estaba allí porque quería limpiar aquello...."

Falacias de este tipo hemos escuchado muchas veces y lo peor del caso es que las jerarquías los escuchan porque aplican lo que ya dijimos en un principio "divide y vencerás".

Ya lo advertía el mismo Cristo..."muchos hablaran en mi nombre pero no es mi Palabra...."

Analizados los comportamientos tenemos que decir muy claramente que son los "anticristos" que se introducen en la Institución para desprestigiarla y hundirla...esos son los sepulcros blanqueados...los que creen la Palabra es "la suya", la de los demas no vale...porque la envidia los corroe...

Son los que desean quitar a Cristo de enmedio y quedarse ellos mismos brillando...en una sola palabra los "ANTICRISTOS".