Puede que con este comentario le salgan a este Gallo mas enemigos...pero que estén tranquilos que solo es una reflexión.

Dice el Obispo de Almería, antes de Avila, que se le está atacando mucho a los simbolos religiosos cristianos...no es mi percepción esa precisamente en Almería y en el resto de Andalucía tampoco.

Lo que ocurre es que la Iglesia Católica, o los católicos, nos hemos llevado muchisimos años sin competencias y ahora con los medios de comunicación, la inmigración, las diversas culturas y religiones ya no tenemos la primacía y eso es algo que hay que asumir con sinceridad y humildad.

En Almería tengo por seguro que su Semana Santa y otras procesiones ajenas a la Semana de Pasión, van en aumento, lo mismo que en Sevilla, que no hay viernes, sábado o domingo que no estén en la calle cuatro o cinco cofradias de las llamadas de gloria, aniversarios de coronaciones, salidas extraordinarias, etc. y lo mismo ocurre en las demas provincias andaluzas y en cada pueblo, el patrón, la patrona, la Virgen del Carmen, la de los Dolores, la de las Angustias...en fin, que no se el motivo por el cual el Obispo de Almería ha dicho que se ataca a los símbolos religiosos.

El comer mucho siempre hizo daño al estómago y el vulgo (dicese de las gentes que no les gusta las cofradías), pues está un poco cansada de tantos y tantos tambores en dias de fiestas....que como dice el refrán: "De harturas tenemos las barrigas llenas".

No es bueno para la expresiones de religiosidad popular, sobre todo la católica, "tomar" las calles, día si, día no, porque llegará un momento (que está llegando) que el personal está cansado.

Recuerdo antaño que la procesión de Maria Auxiliadora o de la Divina Pastora de Capuchinos, eran unas procesiones numerosas de acompañantes, pues bien, hoy en día con solo dos docenas de personas con banderas y varas salen a la calle, cortando tráfico y con otras molestias para el ciudadano.

Entiendo que esto sea una tradición, pero cuando no hay público expectante hay que madurar las cosas y seriamente plantearse otros caminos.

Vuelvo a decir que estas manifestaciones religiosas no evangelizan al hombre de hoy, solo es interesante para las personas mayores que no se transformaron.

No se atacan los simbolos religiosos, lo que ocurre es que las gentes están un poco empachadas de tanto símbolo.