Carta blanca a los obispos para que puedan echar a cualquier cura

 

El celibato obligatorio de los curas hace aguas por todas partes y en todas partes. Tanto en la teoría como en la práctica. Véase los dos obispos de la República centroafricana o el padre Alberto Cutié. Por citar sólo dos casos famosos y recientes. La respuesta del Vaticano no se hizo esperar. Roma da una vuelta de tuerca más en la defensa del celibato obligatorio. Y concede poderes máximos a la Congregación del Clero y a los ordinarios para que puedan utilizar la reducción al estado laical como una "pena". Es decir, por encima y sin someterse al Derecho Canónico. Carta blanca para echar a los que no se sometan a la disciplina eclesiástica.

Veremos que hacen los ordinarios para solventar este asunto, porque la cosa tiene muchos bemoles, pues entre los que tienen "barraganas" y los otros que tienen "barraganes", pues la cosa se pone muy estrecha o cierran los ojos como hasta ahora y les dicen: "Tu haz lo que desees pero que no se entere nadie", cosa que por otro lado me parece de muy poca verguenza, sobre todo si lo dice una jerarquía...

No hay que vivir en la mentita, si no creeis que sea un dogma y sí una norma eclesial, pues hagan ustedes frente común y salgan a la luz todas las relaciones que teneis ocultas, pues de esta forma u os echan a todos y se termina aquí la Iglesia o siguen ustedes mintiendo como hasta ahora y continúa la Iglesia tal como está...¿ustedes vereis amigos?...pensad que muchos os ayudaremos ¿entendidos?