En Sevilla hay muchos Cristos que procesionan en Semana Santa, pero devoción popular propiamente dicha, el Señor del Gran Poder, a quien el pueblo va rezar constantemente a diario, pero es en estos días de procesiones cuantos mas acuden. Impone su presencia...es el varón apaleado, aun sin la cruz, que sufre para que nadie sufra mas y que sabe resignado cual es su próximo final.

Largas colas en la Plaza de San Lorenzo lo atestiguan...habrá personas que crean, otros que no, pero si es cierto que es un "rito" sevillano el decir "vamos a ver al Gran Poder"...y se forman largas colas, como podeis ver, y las gentes le besan la mano....en señal de devoción....esto también es válido, porque si alguien pone su fe en una escultura más o menos atrayente y que muestra los dolores que tuvo que pasar el verdadero Cristo, escupido, zarandeado, azotado y amarrado...pero la cuestión es no quedarse en eso precisamente...sino avanzar mas para que no surjan mas "cristos"...escupidos, zarandeados, azotados, amarrados o muertos por los caminos de esta Tierra....que no existan mas los verdugos que hagan del hombre "un cristo"...por ellos sufrió ya uno para dar a entender que no hay que volver a repetir esas escenas tan terribles...así que no caigamos en la tentación de quedarnos en la sensibleria y hagamos un acto de fe para salvar al "hombre"...Cristo o no cristo.

En la madrugada del Jueves al Viernes Santos a la una de la madrugada se abrirán las puertas de la Basílica y saldrán en silencio las largas filas de nazarenos negros, con la cera amarilla goteando...oscura noche...oscuro llanto y oscuro duelo en las gentes que sobrecogidas miran la figura del Gran Poder reflejada en las fachadas de las casa y las voces de los cantaores de un lado a otro asaetando con oraciones en forma de canto, como solo se suele hacer en Andalucía y por antonomasia en Sevilla...los sentires del pueblo afloran aunque a veces solo sea una vez al año.