Un ciudadano israelí vive uno de los barrios más pobres de Tel Aviv con sus 32 mujeres y s 89 de sus hijos. El resto, hasta 180 según una de sus esposas que se llama Tehlia, anda repartido por ahí. Para algunos, Goel Ratson es una especie de "Mesías", pero para la mayor parte de sus vecinos es, simplemente, un caradura de tomo y lomo.
Y esto no sólo por su peculiar familia, sino por el control talibán que ejerce sobre sus mujeres, a las que tiene prohibido comer carne, abrazar a sus padres, fumar, beber alcohol o vestir de forma "provocativa".
En cuatro edificios del modesto barrio de Tikva se esconde una comunidad (¿secta?) a la que Goel denomina "familia numerosa".
Y todos sirviendo a este pequeño hombre de melenas blancas y tez oscura, viven sus 32 mujeres y ¿89 hijos? Una cifra que se queda corta, porque nadie tiene contabilizados los hijos que puedan vivir dentro de la comuna.

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