No se que pensar sobre lo dicho por Benedicto XVI, me duele en profundidad que se haga unas declaraciones sobre el preservativo sin pensar en las consecuencias y además añadiendo de que su uso promueve a la promiscuidad.

En unos países tan machistas, como son la mayoría de los africanos y la baja cultura occidental, no se pueden decir esas cosas, porque no sabemos a donde puede llegar la pandemia del sida...es de una irresponsabilidad tremenda, con todos mis respetos al Santo Padre, realmente no creo que sepa siquiera lo que ha dicho, no es lo mismo decirlo en Europa y para los europeos, que decirlo para un continente que arroja la mas alta estadistica de baja alfabetización.

Ya Hans Küng, el magnífico teólogo católico, en otro tiempo amigo y compañero del actual Papa, ha dicho que: ""La Historia juzgará al Papa como responsable de la propagación del sida en África"....y es cierto pues creo que el Papa no ha sabido calibrar el alcance de sus palabras.

Esta tarde en un grupo de reflexión, le han hecho pensar a este Gallo, por dos profesionales sanitarios que si las palabras del Papa han sido intencionadas o no, porque ellos como profesionales se han puesto "las manos en la cabeza" y eso que no quería tocar el tema, han sido ellos los que lo han sacado siendo profundamente cristianos....yo como católico he tenido que bajar la cabeza y no opinar, aunque la herida iba por dentro.

También ha dicho que:"

El Vaticano no condena el aborto terapéutico si permite la cura de la madre"

Y no ha hecho más que aplicar lo que muchos gobiernos dicen y que combaten muchos católicos azusados por los obispos de sus respectivas diócesis o  como estos días estamos viendo con las reuniones de las cofradías.

De todas formas San Agustín, (y vuelvo a hablar de San Agustín en dos días), decía que el feto no es tal hasta después de los 40 días.

No se donde vamos a llegar, pero las cosas no andan nada bien para mi Iglesia.

Las palabras en Ratisbona que pusieron en alerta a los musulmanes.

Las incorporaciones de los lefebvristas que no se retractan de sus desviaciones con respecto a la Iglesia.

Las condenas a los teólogos que no digan las mismas cosas que dicen en la curia vaticana.

La investigación exhaustiva de los libros de personas de la Iglesia muy refutadas en el mundo entero.

Ahora estas dos declaraciones.

Siento mucho tenerlo que decir, pero desde la misma jerarquía están poniendo las bases para que el invierno de la Iglesia se precipite.