El Instituto Tamaulipeco de la Juventud (Itjuve) ha pedido que sancionen a un director de una escuela de secundaria de Matamoros (México) que expulsó a 15 estudiantes de entre trece y quince años por depilarse las cejas, según publica el diario ‘La Jornada'.
Tal y como informa dicho diario, el director, Rubén Reyes, justifica el castigo bajo el argumento de que esa "es una práctica exclusiva de mujeres o jóvenes con tendencia homosexual".
Efraín Hernández, director del Itjuve, denuncia que la sanción es discriminatoria: "A nadie se le puede negar el derecho de entrar a una escuela sólo por ser diferente al resto de los alumnos o porque decidió hacerse un cambio en su físico".
"Se trata de un centro de formación de personas que no está en las mejores manos", concluyó.
Por su parte, Miguel Arturo Flores, portavoz local de la Asociación Estatal de Padres de Familia, anunció que el organismo interpondrá una queja ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos por el trato a estos alumnos, a los que no se les permitió ni acudir al centro en periodo de exámenes.
No quiero, ni deseo ponerme nervioso ante un hecho tan lamentable, deseo solamente comentar la noticia.
¿Por depilarse unas cejas unos adolescentes se expulsan de un colegio?
La identidad de la persona no está identificada por depilarse o no, está en la opción que cada cual haga de su vida en la que los demás no tenemos nada que opinar ni censurar.
Lo primero que debió hacer ese director es hablar con los jóvenes para ver que tendencia sexual tenían, porque seguramente solo fue un acto de rebeldía o una apuesta, pero si en todo caso a su edad ya hubiesen tenido ocasión de discerir sobre su sexualidad, nadie, ni el mismo director, ni ninguna institución, tiene derecho a negarle los estudios en un centro público o privado.
Hacen bien las autoridades en sancionar a este director, porque ante la homofobia hay que luchar porque es donde se manifiestan los bajos instintos del ser humano.
No somos partidarios de que los homosexuales, aunque respeto si lo desean hacer, salgan a la calle vestidos de tul, con leotardos ajustos, o con pechos superpuesto, con barba de dos días en una mal llamada caravana del "Orgullo Gay", porque eso pertenece al Carnaval.
La homosexualidad, tal como muchas veces hemos defendido en este blog, es algo natural y como algo natural hay que tomarlo en la convivencia normal diaria.
No por ello hay que rasgarse las vestiduras, ni señalar con el dedo a nadie por su condición de homosexual, pues eso significa el grado de incultura que aun existe en este mundo en que vivimos.
Para Dios nadie está excluido ¿quien somos nosotros para excluir o señalar o como en el caso de ese director expulsar a unos alumnos?





lorenzo
25 feb 2009 | 02:57 PM
Soy padre de un joven de 18 años que es homosexual. siempre supimos que era diferente, pero es nuestro hijo.
Cuando tenía 11 años se pintó los labios y se presentó en el colegio y el profesor lo humilló colocandolo de pie delante de toda la clase.
Mis hijos y yo fuimos a dar la queja el director con los labios pintados y el director buen amigo, le pidió a su secretaria el pintalabios y llamó al profeso, el cual cuando abrió la puerta se quedó avergonzado.
Hoy en dia mi hijo es un joven bueno y muy válido, estudiante de derecho y del cual espero sepa elegir a la persona con la que el quiera ser feliz al igual que sus hermanos lo han hecho con unas chicas estupendas.
sigan denunciando estos actos homofobicos.
Luisa
27 feb 2009 | 08:01 AM
Tengo dos hijos homosexuales y se lo que son las humillaciones en los colegios.
Creyendo que en un internado de confianza podrían estar mejor, los matriculé allí, nadie sabía nada y ellos no tienen apariciencias feminoides, pero un profesor hizo indagaciones en el colegio anterior sobre las barbaridades que tuevieron que soportar.
Este profesor los utilizó sexualmente durante un tiempo hasta que en una visita mía me contaron llorando los sometimientos del profesor.
Salimos de allí y puse una denuncia que aun está subjudice.
Que sean nuestros hijos homosexuales o no, nadie tiene que humillarlos para nada. Yo desde aquí quiero apoyar a todos esos jóvenes humillados a la fuerza o forzados.