Hemos estado hablando durante todos estos dias sobre el clero y sus muchas carencias o mejor dicho las formas con las que actuan la mayoría.
Hoy nos vamos a parar en la forma en que está cerrada la Iglesia a nuevas incorporaciones de presbíteros, cuando sabe perfectamente que en las primeras comunidades, esta figura que presidía podía ser cualquier hombre honrado y de bien, porque se trataba solo de conmemorar la última Cena de Jesús...."haced esto en memoria mía" y aquello no tenía ni cánon, ni vestimentas, ni altares, ni vinos especiales, ni sacramentalidad adequirida en los estudios, nada de eso tenía necesidad quien presidía...aunque la historia fue evolucionando desde Constantino que ha llegado a nuestros días de tal forma que han hecho de aquello "tomad y comed....." una parafernalia de tal forma que ya aquella mesa fraterna no la conoce nadie y sobre todo con un "cuerpo" de élite que se cree sacado especialmente por el Espíritu Santo de los mejores del Pueblo de Dios.
Ante las pocas vocaciones que la Iglesia tiene, es incapaz de dar marcha atrás y ordenar a hombres casados o a mujeres, que lo harían infinitamente mucho mejor que algunos que por "profesión" se han instalado en la estructura eclesial formado parte del "cuerpo de Cristo" dicen.
Hemos tomado por modelo una diócesis grande española y las espectativas de futuro son muy demoledoras y desalentadoras: Mas del 70% ya no cumple los 50 años porque lo cumplieron hace mucho.
Hay 3 presbíteros con más de 90 años,
40 sacerdotes en la franja de los 80,
71 en los setentones
84 en los que han cumplido ya los 60
41 que sus edades han rebasado los 50 años
Lo que hacen un total de 239 personas cansadas
Habiendo pasados los 40 años ya son 56
Los treintones, aunque mas cercanos a los 40 son: 62
Y los menores de 30 hasta el año 2006, eran 5 presbíteros.
Lo que hacen un total de: 123.
Como podemos ver la descompensación en las edades es manifiesta, pero no crean que solamente este caso se da en la Diócesis de Sevilla, que este fenómeno tambien se da en las demás diócesis españoles y en la mayoría del mundo católico.
¿Por qué ocurre esto?
La Iglesia monolíticamente no cambia en nada y a los jóvenes no le es atractiva la vida en un seminario a merced de las veleidades de los formadores que reparten las ordenaciones como si fuese caramelos a los niños: "si te portas bien te ordenas si no te vas".
¿Cual es ese comportamiento?
La mayoría de las veces es porque hay una imcompatibilidad de caracteres con el formador, otras veces es el tema de la sexualidad que aflora en los aspirantes y que doblegan sin tenerse en cuenta de que son personas en todas sus facetas, por eso algunos la reprimen de tal forma que hace explosión al salir del Seminario y enfrentarse al mundo real, tal es así que se autoengañan o engañan al superior para conseguir la ordenación.
Aun lo ponen mas estrecha la entrada en los seminarios con el decreto de que no podrán ordenarse los que tengan tendencias homosexuales, cosa dificil de demostrar y que llevará a tener muchas menos vocaciones, porque no creemos que la tendencia sexual de la persona esté reñida con el servicio, la entrega y el buen hacer en una parroquia o comunidad cristiana.
Creemos que el presbítero o la presbítera nada tiene que ver con su condición de soltero o casado y a esto se deberá llegar o todo se congelará ¿a que esperan?...¿a que al final entren con vocación y sin vocación para rellenar huecos vacios?
Ya lo advertíamos hace tiempo...."se acerca el invierno de la Iglesia"....y ahora a pasos agigantados.


Con esto de la "necesidad" de sacerdotes, la Iglesia fenecerá en pocos años, si sigue dependiendo de ellos para todo. Yo soy de los que me importa más el sacerdocio innato del cristiano, por su bautismo (pueblo santo, pueblo de reyes, pueblo sacerdotal), que el ministerial, que enl muchos casos se adjudica, como tu dices Gallo, porque se es más o menos "bueno" (dócil, diría yo). Allá por los finales de los cincuenta, un seminarista entonces, el ahora obispo Pedro Olmedo, de Huamahuaca (Argentina), ya tuvo sus problemas con los formadores del seminario hasta tener que abandonarlo. Después (porque la mano de Dios es constante), ingresaría en el noviciado de los Claretianos y hoy es Un Obispo como la gente (Que bonito, ¿verdad?), así lo describe su hermano y amigo de muchos de nosotros Jesús Olmedo Rivero (estuvo en la parroquía de Ntra. Sra. de Lourdes, allá por los años ochenta), en un lib ro, con ese título, que podeis leer en la red. Esos son los ejemplos para las vocaciones de todo tipo: Obispos que se mezclan con sus fieles, que están a su nivel, que celebran a la misma altura, que despachan en la puerta de sus "palacios" (Pedro Casaldáliga) y que a nadie le cuesta trabajo llamarle compañero, porque está a su lado.
Foros Sociales Mundiales 2001 , el primero en Porto Alegre en 2005, el segundo en Nairobi en 2007 y el tercero en Belém.
El discurso no es, a favor o en contra de las iglesias, sino público, orientado a la sociedad mundial. La cuestión central no es discutir el futuro del cristianismo, sino la contribución que puede dar éste a los verdaderos problemas humanos como son los pobres, el calentamiento global y sus consecuencias.
http://servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=315