Desde que terminó el Vaticano II, los teólogos no han parado de decir cosas sobre que la Iglesia, que es ante todo "el nuevo pueblo de Dios"...La idea de los teólogos y los obispos es que no dejan de airear que lo primario y esencial en la Iglesia es el pueblo creyente, la comunidad cristiana.
Pero aunque nos parezca extraño ese pueblo de Dios y la jerarquía, aun no cazan en sus formas de actuar y a veces contradictorias...
Para enterarnos: cuando se habla de pueblo de Dios, eso incluye a la jerarquía y no se puede entender desvinculado de ella.
Pero la realidad es muy otra y es que la jerarquía cree que el pueblo de Dios son los otros y ellos los que llevan la voz cantante....y por eso ocurre lo que ocurre, y es que, algunos del pueblo de Dios se creen que son ovejas y obedecen sin rechistar y otros creen que las cosas deben cambiar y el otro grupo, es decir la jerarquía, cree que hay que gobernar para todos y someter a disciplina a todos, cosa que no es posible, porque hay ovejas que no piensan y ovejas que piensan...a estas últimas ovejas se les margina o a veces se les sugiere que calle o se marche.
El pueblo de Dios sigue haciendo lo que toda la vida, el menos desde la Edad Media, es decir asistir con "votos" de humildad, pero sin voz, a los acontecimientos que le atañen, por ejemplo: Nombramientos de obispos, nombramientos de presbíteros, celebraciones con preguntas y respuestas...o sea que hay un pueblo de Dios obediente y otro pueblo de Dios que es quien hace obedecer al resto o lo intenta.
En teoría debería ser el pueblo de Dios el protagonista de todo, pero en la realidad vemos que no es así.
Este protagonismo clerical se nota en la manera de hablar y en muchas expresiones del lenguaje popular, por ejemplo, cuando se dice: "La Iglesia no debe meterse en política"... en realidad lo que se quiere decir es que el clero no debe meterse en los asuntos de política; lo mismo que cuando uno afirma de otro que "es más interesado que la gente de la Iglesia", lo que se pretende afirmar es que el individuo aludido le gusta mucho el dinero como a todos los curas y a todos los frailes, gente que según la apreciación popular son muy apegados al dinero...pero este lenguaje popular no es por capricho, ni tampoco corresponde a una mentalidad anticlerical. En el fondo, ese lenguaje es la expresión mas patente de que la Iglesia se localizaza primordialmente en el clero...y a ellos precisamente les molesta que desde hace unos años a los seglares se les haya tenido que decir que ellos "son tambien Iglesia".
Ese protagonismo del clero y esa nueva denominación de "que todos somos Iglesia", es lo que está haciendo de que "se reconduzca todo", para volver a los postulados preconciliares "a ver si podemos dominar la funesta decadencia en la que estamos inmersos", dicen algunos curiales.
Tambien ese protagonismo eclesial nos está diciendo a las claras la distancia que hay en la Iglesia entre lo que se dice y lo que se hace...Lo que se dice por la jerarquía es que es un servicio, pero al mismo tiempo es un poder que detenta un considerable poder. Y este poder según la doctrina del Vaticano II, es triple: poder de enseñar, de santificar y de regir y al mismo tiempo, cosa incongruente, dice el Concilio que estos poderes se tienen que entender como servicio, cosa dificil de entender: o se tiene poder o es un servicio, las dos cosas no pueden ser.
Pero como en todo colectivo ocurre que también existen bellisimas personas, en el más estricto sentido de la palabra, pero lo que ocurre es que en este asunto el problema no está en que la persona se comporte mejor o peor, es decir servidor o "madón"....el problema está en el modo concreto de ejercer esas funciones o poderes (enseñar, santificar y regir) por parte del clero...En cuanto que esos tres poderes estén ahí es una forma clara de protagonismo eclesial.
Por eso los curiales vaticanismas quieren dar un giro importante al Vaticano II, sin ir de lleno a un Concilio III, fuera del Vaticano, donde todo podría cambiar, es decir tener el Vaticano II y poner en practica lo que interese y lo que no derogarlo...pues ese es el decir de algunos de ellos "esto se nos viene abajo". (palabritas de mi lorito romano).![]()

Pedro
14 feb 2009 | 07:26 PM
Un cardenal romano dijo en su día: El cristiano es aquel que se sienta bajo el púlpito, escucha el sermón y echa mano de la cartera a la hora de la colecta. Y como esto es lo que le ha interesado a la jerarquia, su principal objetivo ha sido sacramentalizar en lugar de evangelizar. Hoy afortunadamente son muchas las voces discordantes(ejemplo, Teodoro Gallo), que tratan de transmitir la esencia del Evangelio y quien lo recibe ya no puede volver a Trento.
teodoro-gallo
15 feb 2009 | 07:12 AM
Hago mi modesta aportación ¿lo consigo?...puede que en algunas personas, otros odian los picoteos del Gallo.