Antiguamente cuando a alguien se le rompía la bicicleta que era el vehículo mas humilde que había, uno se las ingeniaba para ponerle un parche a la cámara, o un recorte pegado a la rueda, en fin teníamos recursos humanos...si era la cadena, pues nada a arreglarla con buena maña.

Cuando hizo explosión el vehículo de motor, es decir los contaminantes coches, pues surgieron los mecánicos, esos artesanos sudorosos, llenos de grasa hasta las cejas, manos encallecidas y los chapistas, verdaderos artistas de la chapa que con un solo martillo bateaban una aleta y la dejaban mas bonita que un " San Luis".

Pero llegó la hora de la tcnología y aparecieron una especie de médicos, lo digo porque todos llevan batas blancas, con lo que no sabemos si es urólogo o dentista aventajado y le dice al conductor:

-Meta usted la primera, la segunda...(Mientras mira un cuatro con muchos números y lucecitas)

Y el conductor le mira por el espejo retrovisor y ve el gesto moviendo la cabeza de un lado a otro y apretando los labios.

En ese momento el dueño del vehículo se le encoje el corazón y piensa lo que llevan encima ¿100 euros? ¿300 euros? ¡Por Dios que sufrimiento!

-Encienda las luces....y de nuevo mueve la cabeza.

Y el conductor saca la cabeza y dice:

-¿qué es lo que tiene doctor es grave?

El Doctor-mecánico, lo mira fijamente a los ojos con gesto adusto y le suelta:

-¡Como no se calle no pasa usted la I.T.V!....que es algo así como la televisión pero de "papaganini", pero sin  cable para que tires el coche.

-¡A ver apriete usted el freno y déjese de preguntas!....el sufrido futuro iteuvista, se le abren las carnes cuando ve que en el cuadro se encienden mas alarmas...No sabe que es....sufre....suda....y el doctor vestido de blanco mira fijamente al coche por detrás. ...¿qué estará mirando?.....¿será grave?

Da el "experto" una vuelta alrededor del coche y con un boligrafo va apuntando en una hoja con cuadritos unos garabatos inenteligibles...que no los sabe ni el tio que los parió....y continúa dando la vuelta al coche.

Al final se acerca al parabrisas y mira intensamente a los ojos del usuario....mueve la cabeza de nuevo...todo ello con incertidumbre......

En ese momento el "mecánico-doctor" licenciado por Harvard, master en tornillos especiales de acero inoxidable, maxter en suspiros profundos, se mira la bata blanca impoluta y grita:

-¡Me ha caido una mancha de su coche!...¡váyase rápido pero antes pague 600 euros o le pongo un certificado que lo tiene que desguasar!