Cuando conocí a este teólogo alemán en Sevilla, me pareció un cristiano auténtico que no tenía pelos en la lengua y que sabía meridianamente bien lo que la Iglesia del siglo XXI necesitaba.
Pero la Iglesia, como siempre ocurre, da los pasos en sentido contrario de lo que hace la humanidad, prefiere sancionar a los teólogos que le llama la atención a sus curiales, sin pensar en la bondad de sus recomendaciones y sin pensar que esas recomendaciones puedan ser una inspiración divina ¿pero creen en lo divino o creen en el bienestar?.
Al principio del pontificado de Benedicto XVI, Hans Küng, fue recibido y al parecer, los en otro tiempo compañeros de cátedra llegaron a un entendimiento, pero que pronto se vio frustrado por las palabras del mismo papa.
En cuestión de ecumenismo ha tenido Benedicto XVI muy mala fortuna: "Primero cuestionó que los protestantes formen una iglesia, luego en su desafortunado discurso de Ratisbona calificó de inhumanos a los musulmanes y ahora ofende a los judíos permitiendo el regreso a la iglesia de un negador del Holocausto", dijo Küng en declaraciones el diario "Frankfurter Rundschau".
Por ello Hans Küng ha pedido que releven al octogenario Benedicto XVI.
Creemos que el cisma está a las puertas, algo se mueve en el ambiente cristiano y que como tal no creí que podría presenciar...pero las cosas se estñan torciendo de tal forma que no hay otra salida honrosa mas que esta.
Se necesitan pastores humildes y sencillos que estñen a pie de calle junto al Pueblo de Dios.

Pedro
1 feb 2009 | 07:24 PM
El viernes, en una ponencia sobre San Pablo, en la jornada de formación de la Vicaria II, el ponente repitió unas cuantas veces algo que en la Iglesia debía estar sobreentendido: todos somos necesarios, pero nadie es imprescindible. Evidentemente Benedicto XVI y todos los que le rodean no piensan igual. Tratarán de perpetuarse como todos sus antecesores. A pesar de las opiniones de tantas personas cualificadas, siguen pensando que ellos tienen la verdad EN EXCLUSIVA. Son como el chiste del loco que va en contramano por la autovía y escucha el aviso por la radio: Un loco va en sentido contrario. Y wxclama: ¡Uno solo...!
teodoro-gallo
2 feb 2009 | 04:39 AM
Lo peor del caso es que muchos en la Iglesia creen que estas manifestaciones de personas cualificadas son ataques a la Institución o que son enemigos de ella los que las hacen. Nada mas lejos, es el amor a la Iglesia lo que nos lleva a decir "todos somos necesarios pero nadie es imprescindible".
Ocupar un puesto relevante significa poder y por ello los curiales vaticanistas y cuariales de algún obispado se aferran al cargo como si la vida dependiera de ello.
No es el cristianismo eso...pero...lo creen.