Cuando conocí a este teólogo alemán en Sevilla, me pareció un cristiano auténtico que no tenía pelos en la lengua y que sabía meridianamente bien lo que la Iglesia del siglo XXI necesitaba.

Pero la Iglesia, como siempre ocurre, da los pasos en sentido contrario de lo que hace la humanidad, prefiere sancionar a los teólogos que le llama la atención a sus curiales, sin pensar en la bondad de sus recomendaciones y sin pensar que esas recomendaciones puedan ser una inspiración divina ¿pero creen en lo divino o creen en el bienestar?.

Al principio del pontificado de Benedicto XVI, Hans Küng, fue recibido y al parecer, los en otro tiempo compañeros de cátedra llegaron a un entendimiento, pero que pronto se vio frustrado por las palabras del mismo papa.

En cuestión de ecumenismo ha tenido Benedicto XVI muy mala fortuna: "Primero cuestionó que los protestantes formen una iglesia, luego en su desafortunado discurso de Ratisbona calificó de inhumanos a los musulmanes y ahora ofende a los judíos permitiendo el regreso a la iglesia de un negador del Holocausto", dijo Küng en declaraciones el diario "Frankfurter Rundschau".

Por ello Hans Küng ha pedido que releven al octogenario Benedicto XVI.

Creemos que el cisma está a las puertas, algo se mueve en el ambiente cristiano y que como tal no creí que podría presenciar...pero las cosas se estñan torciendo de tal forma que no hay otra salida honrosa mas que esta.

Se necesitan pastores humildes y sencillos que estñen a pie de calle junto al Pueblo de Dios.