Fue muy curioso ayer, ver como un hombre que se dedica a las cofradías y que tiene fama de ser "muy relegioso", decía porque habían "perdonado" a los lefebvrianos....que ¡ya todos somos uno!...claro que para ser uno al final de la semana de oración por la Unidad de los Cristianos, se deberían haber exonerado a muchas más personas separadas en el cristianismo, haber procurado averiguar que es en realidad lo que nos separa.
Esa unión con los lefebvrianos ha sido porque nos une la ortodoxia, es decir la forma antigua de la celebración eucarística, y muchas prácticas que el Concilio Vaticano II, había modernizado, que no borrado del mapa eclesial.
Entiendo que el Papa haya hecho el gesto generoso de perdonar a estos hermanos separados, pero...siempre el pero, le van a traer muchos dolores de cabeza, además creo que debería haber hecho el gesto de perdonar a otros sectores del cristianismo. Estos se merecen mas el perdón que otros, con lo que realmente ocurre una cosa: muchas más personas se van a marchar o van a dar la espalda a la Iglesia ¿por qué?...conozcemos todos a personas que con las cosas antiguas no comulgan, se sienten incómodos, después de haber experimentado una Iglesia abierta y casi evangélica, pero como mjuchos sacerdotes han expresado su rechazo abierto al Vaticano II se han marchado ¿cómo van a volver ahora?.
Es como un padre o una madre que tiene varios hijos y uno se porta mal con ellos y decide castigarlo sin salir un sábado, pero llega el sábado es perdonado y a los otros los deja sin salir a ver el sol...¿qué han hecho los otros?...nada...¿qué ha hecho el que fue castigado?...nada, solo que es el mas parecido al padre o la madre y con solo eso se ha ganado el perdón.
Entendemos que el perdón hay que otorgarlo gratuitamente, no somos nadie para condenar, pero dialogar con el castigado para saber si dentro del cesto de manzana no va a ser motivo de polémicas y que se adapte a los tiempos modernos...pero me temo que ahora las cosas no van por ese camino...volvemos a la mitad de los años del siglo XX y anter¡or...y los demás tenemos que adaptarnos a ellos o marcharnos.
Realmente este Gallo lo dice desde hace tiempo: "ha comenzado el invierno de la Iglesia"


El motivo del perdón (que a mí me parece muy bien) de los lefevrianos, no se debe tanto a que todos merecen ser perdonados, como a la sintonía existente entre ellos y la actitud del papado y la Curia Romana. La permisividad de ese "rito extraordinario", anterior a este perdón lo explica. Pero bueno, esto lo van a seguir media docena, que son los que ahora lo aplauden, los demás nos buscaremos un cura que le guste celebrar, en comunidad, sentados en torno a una mesa, la Cena del Señor...y Santas Pascuas.
este Gallo habla mucho por ahí de la mesa compartida, que nada tiene que ver con este Mutu Propio, cosa que no estaba abolida por el Concilio Vaticano II, pero cayó en deshuso...siempre tuvieron los tradicionalistas el puntillo de la nostalgia y les hacía volver la cara a mirar hacia atrás..pero ckmo entre ellos abundan los "cerriles" no sabían que se podía celebrar. Ha tenido que ser consultado a la Sagrada Congregación de Ritos, para darse cuenta de que no estaba abolido ¿que hicieron? Opus, Kikos y similares pidieron al papa que se pronunciase y el hombre cayó en eso y claro ¡lo ha dicho el papa proclaman desde entonces!....como si fuera cosa nueva...¡pobrecitos!.
O como el hermano del Papa fue Lefebvriano pues había que perdonar la excomunión de Pablo VI, pues nada o todos o ninguno ¡no uban a perdonar a George Ratzinger solamente!.
Ahora si tiene curas sificientes para enivar a todo el mundo para celebrarla misa en latin y de espaldas...porque hay que enterarse: ¡dicen los de la parroquia de san Bernardo que hay curas dispuetos a eso!...a lo mejor se refieren a los lefebvrianos. ¿misas para tres o cuatro personas'
esperemos...esperemos..