El clero tiene un problema muy serio para ser creido y en eso no tenemos ninguna duda...es lo peor que puede tener una Iglesia que se llame defensora de muchas cosas.
Ayer 24 de Enero, día de San Francisco de Sales, sacerdote fiel a la Iglesia, dos sacerdotes se paseaban por un edificio de la Iglesia, en el cual se prohibe fumar y en donde los alumnos tienen que salir a la calle para hacerlo, fumando de forma desafiante a todo el que los miraba reprobando su conducta.
Aparte de que en España hay una ley que prohibe fumar en edificios cerrados y públicos, aunque sea de la iglesia porque lo usan muchas personas, estaban haciéndole daño a los fumadores pasivos o a los no fumadores.
No queremos señalarlos, porque no colocamos sus nombres, pero si decir que con esas actitudes la gente no cree las cosas que dicen...son ellos los que contravienen las leyes, tanto civiles como eclesiásticas...son la casta especial...los que ayer sábado iban diciendo: ¿Qué pasa?...yo fumo tu no...
Hay actitudes en los cristianos que no son buenas, pero que un sacerdote quiera enmendar la plana a un fiel y él mismo cae en la falta, no es de recibo.
¿Cómo vamos a pensar que son hombres de Iglesia?
¿Cómo los jóvenes pueden ver un referente para entrar en un seminario?
Estas y otras cosas hacen que esté la Iglesia en su más completo invierno.

earendil
25 ene 2009 | 12:42 PM
Predicar con el ejemplo, cierto... la única verdad es que la falta de Fé de muchos integrantes, y el excesivo celo de ciertas tradiciones por parte de altos cargos eclesiásticos, evitan que el aperturismo de mentes y la conciencia social, calen en las nuevas generaciones.
Malos tiempos para la Fé, si sólo la opulencia, la intolerancia, la riqueza y el absolutismo son los líderes de la nueva religión...
Lo mejor que puede hacer cada persona, es llevar sus creencias en el corazón, porque si de guía eligen a ciertos cargos, mal nos irá a todos, creyentes, o ateos...
Ciao !
teodoro-gallo
25 ene 2009 | 06:50 PM
No es falta de fe, es algo más, es la prepotencia, la forma de estar, creerse una especie especial, una raza superior...así comenzó el nazismo.