Y el Señor le dijo a Abrahán:

"Sal de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu padre, y vete al país que yo te indicaré" (Génesis 12,1).

Dios no acepta que lo pongan al servicio de los hombres, los que lo quieren manejar...no se deja corromper con las "cosas" que le hacen...ofrendas, ceremonias...nada de eso le sirve.

Dios es dueño y no necesita de nadie...No se deja estremecer de terneros, oraciones, misas, sacrificios...no hay quien le meta en el bolsillo y eso que lo intentan los "muy religiosos"...pero se escapa.

"Sal de tu tierra", dijo Dios a Abrahán...lo mismo le dijo a Juan Miguel en su día.....y esa fue tu conquista Juan Miguel...llegaste a tierra extraña, tal vez alguien hablaba un dialecto diferente para humillarte y tu continuaste laborando...y se convirtió en tu tierra...encontraste el sol que necesitabas...el sol de tu tierra, al fin y al cabo...es como tú dices "tambien es el Mediterraneo"...y alli encontraste otro sol y aun en la nostalgia recuerdas al otro "sol"....no es malo acordarse de los momentos buenos que pasamos cuando joven, ni de acordarse de las personas que nos fueron gratas....

Tú como Abrahán saliste de tu casa...ahora tienes tu tierra, tu fe y tu sol....

saludos....este artículo es en homenaje a tí