Nos llegan noticias de que en Inglaterra van a visionar a un señor que había pedido su muerte estando en Suiza.

No es bueno quitarse la vida, porque eso indica que estamos ante un caso claro de suicidio, pero al parecer el hombre sufría una profunda minusvalía que tenía que ser ayudado en todos los quehaceres del cuerpo humano.

No quería soportarlo y ha optado por que alguien le quite el respirador que era lo único que le mantenía con vida.

A un enfermo terminal hay que sedarlo para que no sufra, pero no dejarlo morir en sus últimos momentos ahogado y desasistido es algo horrible, porque me figuro que si no podía respirar habrá sido tremendo ver como se ahogaba, pero lo más terrible de todo es que su familia ha optado por grabar un vídeo para distribuirlo por todas las televisiones que compren el vídeo.

Hasta con la muerte se comercia, porque si él y su familia habían decidido esta forma de morir, con la que no estamos de acuerdo, se hace en la intimidad ni hacer un show de la muerte.

Entiendo al enfermo bastante, porque este Gallo, hace veinte años se abandonó a su suerte en una cama de hospital y desesperaba a los médicos, pero hay que tener en cuenta la psicología del enfermo, las pocas ganas de vivir que le entran cuando nadie da con una enfermedad extraña y al parecer "terminal", pero gracias a Dios, aun está este Gallo picoteando con mucha rabia por parte de algunos que habrían celebrado su muerte, como lo han hecho con mi amigo Enrique Aguiló Bonnín en la página innombrable, que se necesita ser anticristianos para decir las cosas que han dicho.

Hay que buscar por todos los medios la curación del enfermo y si no hay soluciones por la ciencia, darle la paz correspondiente físicamente con la sedación, pero exhibir la muerte como si fuera un encuentro de futbol y posiblemente cobrandolo, es algo que asquea profundamente...no entiendo como el profesional del vídeo, que se ve en un plano del mismo no vomitó allí mismo, ¿o era el inductor?