Los números cantan, pero no rectifica quien tiene que rectificar.
El presente curso no ha sido especialmente favorable para los seminarios españoles. El pasado mes de septiembre ingresaron en los centros de la Iglesia 287 aspirantes al sacerdocio, sólo cuatro menos que el año anterior, pero el número total de seminaristas en España ha caído en 94 unidades. La cifra de los que abandonaron el seminario durante el curso 2005-2006 sumada a la de aquellos que se ordenaron sacerdotes es de 363, que contrarresta el número de nuevos ingresos. Así pues, el número total de aspirantes al sacerdocio en España es de 1.387, mientras que en 2005 era de 1.481. La situación varía mucho de unas diócesis a otras. El seminario más numeroso es el de Madrid, con 119 candidatos, tres menos que el curso anterior. Le sigue Toledo, con 80, aunque pierde 10 respecto a 2005, y la joven diócesis de Getafe, que pasa de 78 a 77. Entre los seminarios más numerosos figuran también el Redemptoris Mater de Madrid (dirigido por el Camino Neocatecumenal), con 72 aspirantes; Sevilla, con 64; Orihuela-Alicante, con 44, y Valencia, que suma 37 seminaristas. Diócesis pequeñas Las diócesis pequeñas, rurales y con pocos habitantes son las más afectadas por la carencia de vocaciones. Osma-Soria y Ciudad Rodrigo no tienen ningún seminarista, y Jaca apenas cuenta con uno. Es notorio el caso de Vitoria: antaño un semillero vocacional, ahora apenas tiene un sólo candidato al sacerdocio. Dos son los seminaristas que se forman en Calahorra y La Calzada-Logroño, lo mismo que en Ibiza. Un candidato más que las anteriores tienen Barbastro (aunque es de destacar que en 2005 sólo contaba con uno), Huesca (que sufre una brusca caída desde los siete que tenía el año anterior) y Solsona. Algunas diócesis han experimentado importantes mermas en tan sólo un año, como es el caso de Cartagena, que pasa de los 43 a los 33 seminaristas (si bien en esa diócesis ha comenzado a funcionar en este curso el Redemptoris Mater con ocho seminaristas). Ciudad Real pasa de 28 a 22; Oviedo de 23 a 14; Palencia de 14 a 9 y Tenerife de 36 a 28. Pero la caída más aparatosa se registra en Segorbe-Castellón, hasta hace un año una de las diócesis con más aspirantes al sacerdocio (47). En este curso apenas cuenta con 21 seminaristas. En la otra cara de la moneda se sitúan Almería, que tiene seis candidatos más (de 16 a 22); Santander, que pasa de 11 a 16; Terrasa, de 15 a 20; Tuy-Vigo, de 13 a 17 y el caso probablemente más llamativo, el de Tarazona, que pasa de 5 a 12. Madrid y Alicante Orihuela-Alicante es la diócesis, después de la de Madrid, con la mayor cifra de nuevos ingresos: quince. La diócesis alicantina pasa en total de 34 a 44 seminaristas. Sevilla y Toledo cuentan con 13 nuevos ingresos cada una, Cartagena con 11 y Getafe con 10. Toledo fue la diócesis con más ordenaciones durante el curso 2005-2006, con 15 neosacerdotes, seguida de Madrid y Valencia (diez en cada una), 9 en el Redemptoris Mater de Madrid, 8 en Cartagena y 6 en Getafe, Málaga, Sevilla y Zaragoza. En 24 diócesis no se ordenó ningún sacerdote, y en toda España se ordenaron 170 nuevos presbíteros. 







silvio dijo
No es atractivo el incorporarse a una vida que no le dice nada a los jóvenes, ya que el superior del seminario los anula mentalmente de tal forma que cualquier cosa que se diga es tomada en cuenta y despues de estar varios años estudiando un día le dicen: "no das el perfil de cura".
¿para ser cura hay que tene run perfil específico como si fuer aun jefe de ventas?...siempre he creido que solo era tener fe y demostrada capacidad para convencer con el evangelio, creerselo en una palabra.
Yo estudiando en Madrid en el Seminario, dos se aspirante y cuatro de seminarista, tuve una enfermedad, una otitis, que me llevó varios meses en tratamientos y curas, pues cuando volví me dijeron que no daba el perfil de cura. Intenté entrar en varios seminarios, dada mi vocación y sin saber el motivo, pedían informes a Madrid y no me admitían.
Mi vocación está ahí y el estar con los que lo necesitan, no soy un cura al corte de cleryman o bien vestido, voy en vaqueros, chaqueton y camisas deportivas y me involucro con chicos que me pueden necesitar: drogadictos, chicos procedentes de familias rotas, chicos homosexuales, chicas que han quedado embarazadas y no tiene mas salida que el aborto, llevarlas al sitio adecuado para que no lo hagan, en fin hago mi labor al margen de esa iglesia que no ve en mi un perfil deseado.
Creánme que no lo necesito. La Iglesia tiene que pensarlo mucho o se quedará sola.
30 Noviembre 2008 | 08:38 AM