La revista cristiana 21rs denunciaba en uno de sus número de hace tiempo que “España se quedaba sin curas. No había relevo para los actuales sacerdotes. Los jóvenes no quieren ser funcionarios de lo sagrado y la institución, profundamente clericalizada, se resiste a buscar otras alternativas, como la del sacerdocio de la mujer o la de los curas casados”.
La revista aportaba, en un amplio reportaje de José Manuel Vidal, datos concluyentes: “España cuenta todavía con 18.000 sacerdotes diocesanos, pero los que fallecen duplican a los que se ordenan. No se garantiza ni siquiera el reemplazo generacional”.

Además, “la edad media del clero es de 67 años y el 40% tiene más de 75.” La consecuencia que extrae la revista es lógica: “Dentro de diez años, el número de curas quedará reducido a la mitad”.

Si los curas son “pocos y viejos”, la situación de frailes y monjas no es más halagüeña. “Las congregaciones religiosas han perdido más de 50.000 miembros desde el final del Vaticano II (1965)”.

La verdad es que si la Iglesia no fuese tan clerical se daría cuenta que tener curas no es algo tan importante si volviesen su vista al cristianismo y a las primeras comunidades cristianas.

Ya hemos dicho en otro post que no habíamos encontrado en todo el Nuevo Testamento, por mucho que lo fuercen a decir que dice que habla de los sacerdotes, nasa de nada y que una persona normal podría oficiar, no la misa, pero si lo que hacían los primeros cristianos, solo es volver a nuestras raices que tanto miedo le tienen los jerarcas...pero todo es cuestión de tiempo...

Ya dijimos en el año 1980 que la Iglesia se tenía que renovar y que tendría que ser creadora, pero no lo creyeron así y además se reían de este Gallo...solamente que ahora no me quieren dar la razón porque sería claudicar y eso el clero, ante su soberbia, no lo acepta.

Hace unos cinco años volví a repetir que se acercaba el invierno de la Iglesia, la época glacial y que ya no había vuelta a atrás.

No hay vocaciones verdaderas y lo que entra en los seminarios es algo que averguenza a cualquiera, no hay mas que ver algunos post en donde seminaristas dan datos y cuentan lo que ocurre dentro de sus seminarios y se insultan unos a otros, por lo que la moral anda por los suelos, sobre todo entre los de procedencia ultramontana.

Lo mismo que la sociedad esta corrompida en terminas generales, los seminarios igual y quien llega al sacerdocio, casi el 80% lo único que desea es colocarse a dar clases de religión en los colegios, comer de la sopa boba y vivir como nadie en un status social superior al que podría llevar en la vida con una profesión cualquiera.

No creo que ahora se rian, no es el momento de hacerlo, es el momento de lamentar lo que se ha hecho mal y lo que aun se sigue haciendo...pero este Gallo, solo tiene que esperar....ya veremos.