Hay muchos letrados y fariseos en la Institución, pero esos no son de la comunidad de Jesús, porque la comunidad que pertenece a Jesús no puede poner su fidelidad en la observancia de la Ley, porque los cánones y el Magisterio aplasta al hombre cristiano...¡allá los católicos!.
Precisamente unas de las cosas que decía Jesús y lo afirmaba rotundamente era que si la fidelidad no sobrepasa a los letrados y fariseos, es decir a los que defienden la ley...esos no entrarán en el Reino de los Cielos.
La observancia, lo ultraortodoxo de la Iglesia, no basta porque todo eso es promesa y no podemos volver a las profecias, que ya ha llegado a la plenitud con la venida de Cristo, ya está bien con apretar a las personas con tantas leyes obsoletas...Dios estableció un nuevo pacto, se instauró una nueva situación, una nueva forma de comunicación del hombre con Dios, pero los de siempre quieren manejar a Dios y hay otras posturas nuevas de las cuales no se quieren enterar.
Esa postura nueva consiste en que a partir de Jesús, ya están cumplidas todas las promesas. La Ley ya no sirve para nada ¿por qué se empeñan en ponerla delante de los ojos de nosotros los letrados y fariseos..... los de siempre?....Los profetas que hasta Juan el Bautista solo hablaban de promesas y profecía (Mt 11,13), ahora ya es todo realidad, una realidad cumplida y en plenitud...pero quieren manejarla...no pueden porque se les desborda y el mundo poco a poco les está dando las espaldas, pero no se conforman...gritan y chirrian sus sillones de oro.
La fidelidad del hombre ante Dios es el principio fundamental que Jesús establece en Mt 7,12..."todo lo que querriais que hicieran los demás por vosotros, hacedlo vosotros por ellos".

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