El Concilio Vaticano II es el hecho más decisivo de la historia de la Iglesia en el siglo XX.

El Concilio se convocó con el fin principal de:

- Promover el desarrollo de la fe católica.
- Lograr una renovación moral de la vida cristiana de los fieles.
- Adaptar la disciplina eclesiástica a las necesidades y métodos de nuestro tiempo.

Tras un largo trabajo concluyó en 16 documentos, cuyo conjunto constituye una toma de conciencia de la situación actual de la Iglesia y define las orientaciones que se imponen.

Las características del Concilio Vaticano II, son Renovación y Tradición.

Desde el principio el Concilio Vaticano II, ha tenido muchos detractores dentro de la Iglesia.

Muchisimos sacerdotes se han declarado abiertamente contrarios al Concilio, incluso llegando a decirle a este Gallo "yo soy de Trento", es decir que ni siquiera era admitido el Concilio Vaticano I.

Entre los detractores y los avanzados, que han creido que este era un campo de batalla en donde cada cual podía hacer y deshacer a su antojo, se han cargado al Concilio Vaticnao II y a la propia Iglesia.

Los tradicionalistas y fundamentalistas han abominado del Concilio y se jactan de cerrarlo cada vez mas, los modernistas, no han sido capaces de asumir las responsabilidades eclesiales con las armas que le otorgaba el mismo Concilio y así la casa se dejó de barrer por unos y por otros.

El daño se ha producido a la Iglesia, a la propia institución, pero esta vez el enemigo no estaba fuera de ella, el enemigo ha estado dentro y en la misma clase clerical, que con su soberbia y prepotencia y poca preparación teológica han hecho que las gentes huyan de la Iglesia y la tengan en tan baja estima.

A los jóvenes en general no se les puede hablar de la Institución, algunos que han estado en colegios religiosos, hablan mal porque los han tratado mal, lo tengo en mi propia familia, las personas a cargo de instituciones eclesiales no han puesto en práctica el amor y el cariño del que pregona la propia Iglesia y ese es el mayor daño que desde dentro se ha hecho.

Los testimonios que muchos clérigos han dado ha sido tremendamente desorbitados, desde vivir esplendidamente a relajarse de tal forma que su sexualidad ha sido motivo de escándalos y denuncias, ha llevado a la Iglesia a un callejon sin salida que tal vez, como ya decíamos hace 15 años, tendría consecuencias nefastas para ella.

No quisimos en aquellos años ser pesimistas, pero está ocurriendo lo que pronosticamos aunque nos tacharon de "locos", "sinverguenza", "poco amante de la Iglesia" y otras lindezas por el estilo...pero al final se está cumpliendo....¡lastima de la Iglesia que tenía una llave para estar en el mundo con el Concilio Vaticano II y ella misma la ha cerrado con dos vueltas y con candados!