Es que no me lo puedo creer...¡Madre mía de la Esperanza!....¡te han regalado nada ni nada menos que 300.000 euros en billetes de circulación oficial para que amplien el museo de la Basílica de la Macarena...hasta aquí ¡que buenos son en el Ayuntamiento de Sevilla! ¡olé por sus......! generosidades ¿qué creian eh...no soy tan...?
Pero es que resulta que el tal donador es Emilio Carrillo (¡uy que susto!) de la izquierda sevillana....izquierda que hace unos cuantos meses quería retirar todas las cerámicas tan tradicionales de las calles de Sevilla, porque representaban a una determinada religión...pues nada se habrá operado el milagro...pero es mas....también unos descerebrados (que en todos sitios cuecen habas), hacíendose eco de los políticos oficiales, mancharon el retablo de fina cerámica sevillana que está adosado en la pared de la Basílica, con pintura roja.
Hombre yo entiendo que un azulejo histórico haya que repararlo, sobre todo por haber lanzado esa proclama...pero ya me diran si es lícito que para desagraviar a una hermandad de Sevilla hayan tenido que darle nada más ni nada menos, que 300.000 euros para hacer el museo mas grande, cuando hay tantos agujeros que tapar y tantas necesidades de muchas personas en Sevilla...pues la verdad para que una hermandad, por muy lirica y famosa que sea, amplie su museo que al fin y a la postre cobra las entradas, no creo que sea la cosa, además que dicen que es una de las mas ricas de Sevilla...no digo más.
La izquierda fascinerosa siempre quiere ponerse en bien con el electorado, no se este Carrillo si tiene mucha o poca devoción, pero "jeta" tiene el gachó mas que una pancarta con todo el PSOE detrás....¡y que no lo digo porque uno sea trianero y tenga el amor de sus amores en otros sitios!...que esto en estos momentos tan delicados de la economía y con tantas personas a dos pasos de allí en El Pumarejo, en la cola para pedir comida, personas que jamás han ido a pedir limosnas y se le entregue, así como así, a una hermandad para algo mas de lujo, 300.000 euros, que en pesetas antiguas es una cantidad muy respetable, pues la verdad no me perece bien.
¡Con que agrado habrían recibido las monjas de San Vicente de Paul esos 300.000 euros que a veces se las ven y se las desean para darle de comer a tantas personas necesitadas!

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