Vosotros direis ¿quien es Manolo?...pues Manolo...Manuel cuando lo bautizaron...es un hombre de unos 50 años, alto como una palmera y fuerte como una roca....él se casó y tuvo dos hijas, era agente de policía, un tipo duro...durisimo...pero llegó un día y estando dormido sufrió una trombosis cerebral y pudieron salvarlo gracias a una delicada interfvención quirúrgica que superó maravillosamente y su recuperación fue rápida y positiva...menos que Manolo se había convertido en un ser indefenso....un niño mayor fuerte como un toro...pero inconsciente del estado en que se encuentra...hablo poco...solo con monosílabos...a veces pide sus necesidades: Hambre, dormir, orinar....etc...pero no tiene conversación ninguna, no lee...no lo recuerda...no fija la vista en la televisión...no sabe que es......y su mujer lo baña como a un niño y le pone un babero grande para comer.....no es violento....es como un niño de 4 años, nonhay mas.
Todos los días acompaña a su esposa con su perrillo por las calles y le ayuda en las compras...pero va acelerado, la pobre mujer va detrás corriendo siempre diciéndole que espere, que tiene que entrar en otro establecimiento...y muy mansamente se sienta en los bancos de la calle y espera con su perrillo dócil.
Hoy no ha salido con el perro, solo con su esposa....¡Manolo siéntate ahí!...pero Manolo ha debido pensar que los pájaros vuelan....que todo el mundo es libre para ir y venir...que él puede hacerlo...que puede andar....que hay un mundo por investigar...hacía sol...buen día en la mañana sevillana....y cuando su esposa ha vuelto la cara, Manolo ha desaparecido...nadie en el barrio da con él....se ha puesto rápidamente en movimiento la policía local, nacional y guardia civil en movimiento para buscarle...pero manolo desde las 10 de la mañana no aparece......
Todos pensaban lo peor, se ha caido y esta inconsciente, lo atropelló un vehículo...estará enfermo o escondido.....la búsqueda por centros de salud, hospitales...todo inutil. La familia angustiada.
A las 18 en punto hora local...suena el timbre de la puerta:
-Tengo hambre...y quiero ir al water.
-¿Pero dónde has estado?
-¿Dónde voy a estar?
Después de hacer sus necesidades se ha sentado en su butacon habitual y se ha quedado dormido. ¡aquí no ha pasado nada!
Por esta vez alguien ha puesto su mano sobre él.

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