Y decía que tal vez en la Bíblia no se pueda comprender todo...explicarla sí, pero si antes no has entendido tu propia bíblia, no te enteras de nada.

Cada persona lleva en sí el paso del desierto...su Éxodo, su historia...y si no has sabido descubir como Dios actúa en tí, en tu propia biografía, raramente vas a descubrir a Dios en la historia de Israel, porque eso lleva a profundizar en tu propia vida.

Si no has hecho lo que dice la Bíblia, es decir compartir el pan o lo que tienes, no vas a entender nada de nada.

El Nuevo Testamento hay que leerlo figurándote de que tú eres, la homorroisa, el que tenía el brazo seco, el paralítico que venía en la camilla, el ciego, el leproso, el que pone excusas para el convite, los que piden ser los primeros, los que jamás olvidan la Torá, el que se asusta en las tormentas y por supuesto el que tiene miedo de ver a un resucitado como Jesús.

Empieza por leer TU evangelio y después lee los demás EVANGELIOS, te vas a enterar mejor, porque hay muchos descreidos que jamás leyeron este libro y por eso se dicen herejes, claro que en sí se dicen herejes porque no creen en la Iglesia, algunas razones llevan, digo yo, pero tengo amigos agnosticos que leen el Evangelio y me dicen: Gallo aun no le he pillado un fallo....pero estos no viven como dice aqui...y el Gallo contesta: "hereje...más que hereje...no leas tanto el Evangelio y escucha más a esos "santos varones"