Mira amigo:
Yo soy un mal educado de tomo y lomo, a eso no hay quien me lo discuta.
No tiene la culpa ni mis padres, ni la Escuela Francesa donde me eduqué ¡Mon Dieu!....soy un mal educado y un mal hablado, porque suelto tacos a cada momento y lo que es peor en ambientes clericales ¡cochón!.
Pero es que aprendí desde hace tiempo que la forma de decir las cosas, el estilo o para que se enteren de una puñeterisima vez, se debe acoplar al público que te lee o te escucha y si se van los opusdeinos mucho mejor asi quedamos los cristianos de a pie que ellos van montados en el dollar $.
Si se habla en un templo, en un aula o la calle impone diferentes estilos, pero según a quien se dirija uno asi debe cambiar, no por el lugar, el lugar es inamovible y la gente son personas a las que hay que hablarles en su mismo idioma.
Y aquí es donde está el "lio"...cada día más me produce mucha náusea la entonación, el estilo utilizado por los profesionales de cierta Iglesia (es un oficio) y sobre todo cuando hablan de Dios...creen que Dios se la pilla con un papel y ellos ¡claro está! se la pillan igual, aunque no hayan visto a Dios en su vida.
Miran mucho las palabras, medidas, justas, entonadas y en su expresiones introducen el rigor místico y mueven sus manos con una cadencia litúrgica que mas bien parecen doncellas a punto de ser desfloradas que verdaderos tios con pelo en pecho...creo que habria que hacer un día del orgullo gay eclesial...son tan lindos y sútiles que ganarían en afluencia en las calles de cualquier ciudad.
Todos los obispos llevan inherente ese melifluo acento, hueco, sospechoso, repelente y amanerado.......
¡Pero vamos a ver joder! ¿por qué cuando hablan de Dios, de Cristo de la Santisima Virgen, se tiene uno que amariconar?
Entran en trance, ojos vueltos, manos al aire....creen que estan siendo los reveladores de las verdades absolutas, son como los medium de los espiritistas...observenlos amigos...se parecen al "blandiblu"....supongo porque creen que actuan como mediums del mas allá para transportarlo al más acá.
Estos misticos parlantes han sembrado la cosa en el pueblo para que no les crean ni un ápice, porque se ponen en un decorado gremial, sin más o lo único que hacen es lanzar mentiras para la supervivencia...a Dios gracias los jóvenes van despertando del letargo, aunque los de mediana edad y los mayores andan aún con la cabeza adormilada.
Se que mis palabrotas son de mal gusto, pero son del hombre de la calle al que todo el mundo entiende...pero ¿quien entiende el estílo eclesiástico?


Me dicen por teléfono dos amigos, que me paso un pueblo y dos...pero la verdad del cuento es que o se habla claro y alto o esto no cambia en nada.
Hay personajes que al escucharlos les sale el "repelus" por encima de las orejas y creen que "amoflandose" son mas cristianos...perdón mas católicos, que el cristianismo nada tiene que ver con el catolicismo de estos.
Por eso yo intento cada dia ser cristiano...si lo consigo o no...eso lo tiene que decir "el de Arriba", no soy nadie para juzgar y vosotros tampoco ¡que conste!.
¿Ya teneis la respuesta?...pues no provoqueis mas
¿Y cuando les ha interesado a estos el pueblo?...
Si hasta les ha parecido fetén volver a oficiar de espaldas a él... Una liturgia retrógrada; como Dios... ¿Manda?... Desde luego se han visto "el cielo abierto"...
Los que de verdad les improta el prójimo; si son obispos , no están aquí. Y si están aquí... no son obispos...
Un saludo, feliz día.
Empiezo el día a las 6 de la mañana y, a esa hora, con el ojo pegado, me escucho "Buenos días nos de Dios" en Radio Nacional, dos minutos de introducción al día de mano de algún sacerdote y...¡qué fuerte!, casi siempre les sale un tono engolado, suficiente y teatral, me juro que al día siguiente no me lo voy a escuchar y ¡nada!, vuelvo a caer. Hablar desde el púlpito ya es crear una barrera y una distancia, no son todos, pero sí que hay bastantes que les gusta que esa distancia sea grande. Creo que es desconfianza en La Palabra y su poder, por eso la adornan. Un abrazo.
La forma de hablar de los curas que dan "Buenos dias nos de Dios", es antigua y retrógrana. son los que quieren quedar bien con "su señorito".
Hay un manual muy antiguo de los años 40 del siglo XX, que es todo un compendio del comportamiento del "buen sacerdote"....te cuento:
Los ojos deben llevarlos hacia abajo, nunca mirar de frente.
Las manos deben estar siempre cruzadas a la altura del pecho.
Por ninguna circunstancia deben exponerse a los rayos de sol, pues un sacerdote con el color bronceado quiere decir que acude a piscinas o playas.
La voz debe ser suave y convincente, haciéndo énfasis en el término de las frases para que el "fiel" quede impresionado.
Nunca reirá fuerte, debe a lo sumo sonreir beatíficamente.
Y NO DIGAMOS EN CUANTO A LA HIGIENE PERSONAL.
Aqui rizan el rizo...¡no se como se puede uno asear sin quitarse la ropa interior! jajajajjaja.
Bien pues algunos aun conservan esas costumbres y no porque las hayan observado, pero si sus monitores o formadores de seminarios que van transmitiendo estas costumbres de uno a otro...algunos las asimilan, otros mienten como bellacos y dicen que las observan y otros se la pasan por el forro de la gabardina, porque no llevan sotana, y se rien del lucero del alba porque no están dispuestos a seguir esas tonterias.