Lo tengo por contado muchas veces, pero una vez más podemos retomarlo y volverlo a contar para caminantes e incautos:

Hace unos 20 años un matrimonio amigo con una finca en la provincia de Huelva, me comentó que un fenómeno "pseudoreligioso" estaba ocurriendo en su finca, me dijeron que un Cristo manaba sangre por el costado y que las visitas al lugar de toda la comarca de piadosos, le tenían destrozado todo lo que sembraba y ademas se llevaban ramas de los árboles que tenían sembrados y que el Cristo estaba en la casa de los que guardaban la finca, pues ellos por motivos se enfermedad de un hijo no podían estar en aquel terreno.

Le dije que ese asunto no era del Gallo que se lo dijese al cura del lugar que él sabría que hacer, pero me argumentaron que se negó desde un principio a acudir y que además no decía nada, ni condenaba el hecho psedureligioso porque desde que aquel fenómeno ocurría, el pueblo recibía mas visitas, un pueblo de la serranía de Huelva de unos 2000 habitantes y claro en aquel tiempo la peseta era la peseta si entraban a visitar la iglesita del lugar. ¡al final el maldito dinero que hace santo a todo el mundo!.

Pues quedamos una tarde en ir y fuimos. Ya desde la carretera pude comprobar una fila de personas que bajaban y subían por el sendero de la finca...llegamos y comprobamos que la entrada de la finca, que era vallada, estaba destrozada, la habían forzado, los árboles en otro tiempo bien cuidados andaban desgajadas sus ramas, en fin un destrozo...lo primero que les argumenté es que despidiesen al casero empleado, pero me dijeron que la gente lo defendia y temían cosas peores contra ellos...

Llegamos a la casa y la gente arrodillada rezando daba fe de que alli ocurría un "fenómeno"...no sin que nos miraran con hostilidad, pudimos llegar hasta el dintel de la vivienda y allí rodeado de velas, incienso y flores estaba el crucificado de "pasta" el cual tenía un hilo de sangre del costado reseca.

Como el Gallo no teme a nadie y además dicen que "tiene muy poca verguenza"....tomé resueltamente el crucifijo y lo giré...efectivamente lo que esperaba: el crucifijo tenía una grieta en la parte trasera y en ella se movía algo o había algo reventado...pedí un palillo de dientes y salió una sanguijuela ensangrentada que alguien había metido en el costado del crucifijo...aquello saban nauseas..la gente me miró con el "bicho" pinchado y pregunté categóricamente quien era el responsable,..... por supuesto el casero no era porque se demostró que le cogió tan de sorpresa como al resto de los "orantes"...su esposa tampoco..pero en un rincón había una joven de unos 20 años, hija del casero, muy piadosa ella, que no levantaba la cabeza para nada "estaba metida en sus rezos" . y me dirijí a ella diciéndole ¿por qué?....y todavía el fanatismo mas tremendo hizo que me contestara:

-¡Por que Cristo debe estar en esta tierra de ateos!

¡Acabáramos!.....¡,menos mal que mis amigos no perdieron su pequeña finca!...pues ya daban por seguro que allí mismo iban a edificar un santuario y estaba entregando la gente sencilla cantidades de dinero a la "defensora" del crucifjo.

Hay que tener mucho cuidado con estos/as embaucadoras, y sobre todo la gente sencilla que con su buena fe entregan cantidades de dinero a delicuentes de este género.

El casero y su familia quedaron despedidos ipso-facto.

Pero cuando le contamos al cura el hecho...¿creen que dio las gracias?...solo nos despidió con cajas destempladas diciendo: ¡son ustedes peores que los comunistas!...Pues nada yo "rojo" para toda mi vida...pero con Cristo no se juega...ni los curas....¡oiga!