si señor, el hombre de hoy, como el de ayer necesita hacerse pequeño, nacer de nuevo o que nos fundan de nuevo como funde a las campanas, como dice la copla flamenca....porque tenemos que nacer y ser nuevos para encontrar a Cristo de tanto como nos lo han ocultado...por eso estoy totalmente convencido de la epifanía de Cristo en este mundo moderno pasa más que nunca por los caminos de Emaús. Por eso (aunque lo de los magos de oriente fuera una fantasía) ellos reconocieron a Cristo, no tanto en el niño, que era un rebujo de carne como tantos otros niños, sino en la mirada de María y José, en su actitud con los recien llegados, en su bondad evangélica, en su fe gozosa y pobre....y aquellos hombres (que me importa un pimiento si eran magos, reyes o picapedreros y mucho menos si uno de ellos era negro) fueron quienes descubrieron que en aquel niño vibraba el eterno.

Y volvamos a Emaús....pero un Emaús de nuestros días: Cristo un hombre de la calle que se hace compañero de viaje, un hombre que entra en conversación con el prójimo hablandole del tema de aquel momento...un hombre para devolver a los demás la esperanza perdida, de que no tienen trabajo, que van andando para ver si encuentran algo...pero ¿que es ese algo?....y Jesús no acude ni a la filosofía ni a la sabiduría....acude al libro de la vida...a las palabras del Creador: Les fue explicando las escrituras...(Lc 24,27)...un hombre que no solo se conforma en entregarles la Palabra de Dios, sino que les da de comer "partió el pan con ellos y se los dio" (Lc24,30)....un hombre que no solo les dio pan para comer..."que se los dio de tal manera"..."que se les abrieron los ojos y le conocieron" (Lc 24,31)...y "les hizo arder el corazón" de gozo (Lc 24,32).

Yo se, porque convivo con especialistas en Sagradas Escrituras, que ni ellos mismos se han puesto de acuerdo en descifrar "ese" modo de partir el pan y que algunos piensan en la eucaristía....en la misa...(ya es sacar las cosas de su contexto)....Pero yo me he preguntado siempre por qué iba Cristo a partir el pan de un modo diferente al de los demás judíos de su tiempo....¿No será más bien su actitud fraterna, su bondad nueva al repartir lo suyo, su "no se que" mezcla de caridad, de ternura, de majestad, de hombre humilde de campo, de auténtico, de amor igual pero distinto de los demás hombres...lo que lo caracterizaba?.

Los jerarcas se suben en papamobiles, en elicopteros, no quieren que les manchen las ropas...cuando sientan a alguien en su mesa, todo debe estar limpio y los que se sientan mucho mas....no entran en los palacios los desarrapados y desafortunados...no...no entran.....allí en aquel "partir el pan"....estaba el bien....lo único que algunos ni siquiera saben hacer...porque adoran a su propio dios....el dios dinero.

Decididamente nos tenemos que volver niños para entender al hombre que parte y reparte el pan....¡oiga que no se trata de la eucaristia, ni de las misas celestiales!....se trata de dar de comer a las gentes y compartir....hay que dejar los palacios que ya eso no funciona, que la gente que no tiene nada lo va a demandar...¡ya vereis después!