Los obispos se lamentan de que la laicidad está atacando mucho a la Iglesia, y es que el mundo está dando un cambio radical en este siglo XXI...pero el mayor problema que tiene la Iglesia es que tiene una capacidad de disgregación tremendo desde los tiempos mas remotos.

Son tantas "familias" cristianas que no se llevan bien que hasta los escritores lo reflejan en sus obras....no se practica aquello de "amaos los unos a los otros"...y para muestra habría que leer despacio "El nombre de la Rosa" de Humberto Eco...los monjes franciscanos con los dominicos andaban a la gresca y sin embargo, ni el papa ni los obispos eran capaces de solvertar esta cuestión.

Hoy en día ocurre lo mismo, no hay unión entre los cristianos católicos y mucho menos entre las demás confesiones cristianas: luteranos, evangelicos, etc....porque cada cual cree que la revelación se le ha hecho a una determinada iglesia...y así va la cosa....la revelación no es a una confesión religiosa en concreto la revelación es a la humanidad completa.

Pero los primeros disgregadores son los obispos, no han entendido el mensaje de: "Unos sois de Apolo...otros...pero todos sois de Cristo".....a eso no han llegado sus talentos.

Dentro del catolicismo hay tantos que se miran mal e incluso se odian, que sería muy largo de contar, pero por ejemplo los componentes del Opus creen que son una élite y miran por encima del hombro a los demás, los Kikos son otro grupo que va por "libre" dentro de la Iglesia y ni siquiera hace caso de las recomendaciones del Papa, son al estilo judío, incluso sus eucaristías tienen un componente muy declarado y a pesar de todo han sido legalizados. Los Legionarios de Cristo, es otro grupo de poder, hasta que hace poco por las denuncias de pederastía de su fundador y otros miembros han caído en picado...pero fueron muy mimados por el anterior Papa Juan Pablo II. En Roma Jesuitas, franciscanos, dominicos, Opus Dei, Legionarios, salesioanos, kikos...etc...propugnan por hacerse con un espacio de poder y de paso anular al resto...con lo que se originan unas situaciones completamente anticristianas, incluso este Gallo piensa que es ahí donde radica el ANTICRISTO.

Pero esto mismo ocurre en cualquier diócesis, el pastor...el obispo es incapaz de pastorear y de aglutinar: cualquier personaje o pesonajillo que le ofrezca algo lo estimula en detrimento de que ya está establecido...¿cual es el resultado?...que debilita lo construido al disgregar las fuerzas de unión entre cristianos...como si no fueran de Cristo.

Nos llega una noticia de que en el sur una Escuela de Teología cumple este año sus 40 años el servicio de la Iglesia, pues bien, no hay comienzo de curso que el mismo prelado no autorice otra nueva escuela para formación de los laicos, aunque bien es verdad que todas ellas van muriendo ante la solidez de la primera, pero esto hace que cada cual se crea que es la auténtica y comienzan con pretensiones de que serán las más concurridas y al final mueren por falta de asistencia o de seriedad incluso por parte de los profesores que "dicen" van a impartir las enseñanzas.

Creemos que la Iglesia va mal porque es incapaz de aglutinar y se empeña en disgregar...no evangelizó al hombre de ayer y no evangeliza al hombre de hoy....los episcopos solo quieren brillar de forma con tal de que se les nombre y Roma crea que hay muchos " movimientos" y "asociaciones"....creen que ese es al bagaje que hay que presentar en las "visitas ad-liminas" ante el Papa...como si fueran medallas obtenidas en grandes batallas y precisamente la gran medalla sería de verdad presentar un cristianismo fuerte y cohesionado, imparable, extendido entre todos los tejidos de la sociedad para llevar el Evangelio a todos los rincones y hacer autentica bandera del Reinado de Dios en esta tierra, repartiendo justicial social y creando un frente común ante los poderosos....pero hay un problema muy serio: ¡Los jerarcas están alineados junto a los poderosos!