Hace unas décadas los curas entendieron el mensaje del Concilio Vaticano II y es que el sacerdote no tiene que significarse en nada mas que en su amor a los demás...el servicio al pobre, los preferidos del Señor, ayudar a la comunidad parroquial a caminar por el sendero de la paz...ser testigos del Evangelio y poner en prácticas las acciones para conseguir el Reino...esa es su única misión y que quede claro que el hábito no hace al monge.

Desde hace unos siete u ocho años, ha vuelto el clericalismo mas acérrimo y en los seminarios está volviendo la vestimenta que se tenía antes del Concilio Vaticano II, del que muchos abominan, porque dicen algunos que quien ha llevado a la Iglesia al actual estado de postración y falta de vocaciones es el Concilio (nadie se ve su propia joroba), cosa errónea, es precisamente por muchas cosas y una es la forma de vestir que es por lo que está en baja vocacional porque desde hace siete u ocho años, estos nuevos aspirantes al sacerdocio y sacerdotes han dado una vuelta atrás, inspirados en el fundamentalismo mas atróz y se han revestido con ropas talares imposibles de manejar ya en este siglo XXI, eso unido a la misas en latín y vueltos de espalda al pueblo de Dios...¡ya me dirán ustedes como va la cosa!..pero creen lo contrario...¡pues que continuen de esa forma ya caerán de la rama!.

Me contaban que el sábado, en una reunión vicarial se presentaron los nuevos sacerdotes todos de negro, con buenos trajes de Armani, desafiando las ropas limpias y decentes del resto de sacerdotes de mayor edad...claro que como ya dije en otro post, son muy críticos, me decía uno de ellos: "Gallo aquello era una reunión de cuervos de la película "Los Pájaros" de Hilco"....y no le faltaba razón, porque a algunos con su tez blanca y de poca lucidez, les sienta el traje negro como a un burro dos sardinas.

No es ese al camino de modernidad que tiene que dar la Iglesia, pero algunos creen que es la única forma de preservarse del "pecado", o decir por la calle "soy cura y elegido"...todos los cristianos por la gracia de Cristo somos elegidos y precisamente ese no es el sacerdocio que Cristo deseaba...a ver si de una vez por todas vamos enterándonos, aunque lo voy repitiendo desde hace más de tres décadas.