Cuando se trabajaba, o se estudiaba, los viernes completos y el sábado todo el día, las semanas se pasaban más rápidas, o al menos eso parecía, pero llegó la época del ocio y el tiempo libre y la mayoría de los trabajadores terminan a medio día del viernes, es decir tienen dos días y medio de asueto.

Está bien que el hombre descanse, pero eso no ha redundado en que existan más puestos de trabajo, las empresas, el capital se adaptó de tal forma a las nuevas jornadas del trabajador que en cuatro dias y medio (desde el lunes al viernes medio día) producen lo mismo que seis con más agravante que ahora con la crisis nadie sale a los centros de ocio (cines, bares, terrazas), todo el mundo reserva sus caudales para abonar la hipoteca y como mucho compra unas cervezas, las atre a casa y con unas patatas chips pasa como puede mirando la televisión basura o películas de segundo orden que lo único que hacen es alinear al espectador.

Nunca ha tenido el hombre más colesterol que hoy en día...si al menos el tiempo de ocio lo dedicase ha hacer un poco de deporte, no estaría mal...pero nos empeñamos en ponernos delante de la "caja tonta" y tragarnos todo lo que nos quieran echar...

El hombre de hoy necesita otros incentivos para no caer en la obesidad o la depresión, porque esto es lo que han dicho los expertos...y entonces yo pregunto...¿Para que han inventado el video, el televisor, el ordenador y otros juegos visuales si ahora los expertos dicen esto?...¿por qué no se opusieron desde el primer momento?

De los expertos no hay que fiarse mucho y lo digo con conocimiento de causas: En una ocasión el fallecido profesor Grande Cobian, nos dijo en toda la televisión que el organismo humano no estaba preparado para admitir el azucar, que eso lo habíamos añadido a nuestras vidas(¡menuda faena para las fabricas de azucar!)...que era enfermizo, que engordaba (él pesaba unos 120 kilos)...¡pues ahi es nada la que se formó!...en algunas casas resolvieron anular la compra de azucar...comenzaron por edulcorantes...despues salió otro experto diciendo que los edulcorantes producían cáncer ¡otra marejada! y con una cosa y otra, aparece de nuevo el Profesor Grande Cobían en la televisión y dice: ¡Señores sin azucar no se puede vivir!...al menos hay que tomar 10 gmos de azucar diarios ¿cuanto le pagarían las azucareras?......Desde entonces entra por mi boca lo que quiero y si puedo comerlo, que no siempre está al alcance de mi bolsillo, (no estoy muy gordo) hago deporte y quito la televisión cuando un "experto" quiere comerme el "coco"...y me moriré el día que me tenga que morir...pero como dijo alguien: Muera yo como Marta...harta...harta...harta...!.

La persona debe hacer lo que buenamente quiera con su tiempo de ocio, ni escuchar a este Gallo, ni a ningún experto...pero eso si...¡a ver si rebajamos la barriguilla cervecera esa hombre!.