Me dirijo al amigo Leonardo:
Querido Leonardo, la verdad es que tus palabras no me sorprenden en absoluto, no solamente este Papa, tampoco Juan Pablo II, tenía ningún proyecto de Iglesia, porque sencillamente lo más cómodo es dejar en "solfa" los acontecimientos y que los fundamentalistas campes por sus respetos por los vericuetos de la Iglesia.
Ya lo hemos discutido muchas veces y lo hemos lanzado por internet, en libros, en artículos de revista y por todos los medios de comunicación habidos y por haber, para tengan en cuenta las palabras de los nuevos profetas de este siglo XXI, como lo eres tu, lo fue Mons. Oscar Romero, Pere Casaldáliga y otros que desde dentro de la Institución misma les veníamos advirtiendo que esto se terminaba si continuaban de esa forma tradicionalista...pero han preferido quedarse con el reducto fundamentalista eclesial que escuchar las voces proféticas.
No han dejado volar al Espiritu Santo y le han cercenado las alas (si es que las tenía).
La Iglesia necesita un cambio, pero habría hecho falta hacerlo hace diez años más o menos, pero no quisieron escuchar, hoy de aquellos polvos estos lodos, pues cada día las iglesias mas vacías, aunque eso sí algunos episcopos coronando virgenes por doquiero inaugutando templos sin tener a quien enviar para regirlos. Cultivan la religiosidad popular, la mayoría de las veces no creyentes mas que en el lujo y el boato y obvian a la verdadera evangelización del hombre de hoy.
La mayorñia silenciosa eclesial está cansada de luchar y no se mueven porque cualquier movimiento en falso es tomado porque son desidentes de la ortodoxia, del cánon, del Magisterio y de la Tradición.
El último impuslo de la Iglesia fue en tiempos de Pablo VI y del Papa Juan XXIII, y de nuevo sonaron clarines de esperanza cuando fue elegido Juan Pablo I....pero ¡duró tan poco!....
Ahora se han encastillado de tal forma que es muy dificil que den su brazo a torcer, no hay mas que ver los componentes de la Oficina para la Doctrina de la Fe y los obispos que a lo largo y a lo ancho del mundo se vienen nombrando....es el final.
Los obispos válidos están cansados de luchar y las comunidades de base también..la Iglesia tiene un mal final.
Saludos
Teodoro Gallo

homeronica
22 sep 2008 | 04:34 AM
Mientras la jerarquía de la Iglesia esté vinculada al gran capital; a la corrupción y a los círculos del poder. Simplemente no va a cambiar nada; hace falta que venga nuevamente Jesús y los saque a latigazos de su templo. Saludos. H.
teodoro-gallo
22 sep 2008 | 06:07 AM
En la Institución hay muchos mercaderes