La verdad no entiendo como 200 profesores de religión se quedarán en paro, pues es ahora cuando los obispos deberan dar el paso adelante y ofrecer a los profesores de religión andaluces la oportunidad de poder desarrollar su labor en el lugar adecuado: la parroquia.

Se pueden habilitar unas aulas en las parroquias, que todas tienen sus propios locales y dar clases de religión a los que voluntariamente acudan a recibirlas, independientemente de las catequesis parroquiales.

En cuando al pago de honorarios para el sostenimiento de esos profesores debería ser la comunidad parroquial la que abone todo lo que concierna a los profesores y tome conciencia de la labor social, como nos indica la Doctrina Social de la Iglesia en sus muchos documentos.

En los colegios públicos no era el lugar idóneo para impartir esa asignatura, que por otro lado la CEE, ha insistido en que fuese evaluable y que ha provocado que muchos padres y jóvenes se retiren de ella, porque de por sí ya están muy sobrecargados con otras asignaturas para tener que preocuparse de esta materia que no debería ser evaluable.

En años atrás los obispos insistieron en que la religión estuviese presente en la escuela pública y además que tuviese un peso específico y esto ha sido el detonante para que muchas personas no acepten las imposiciones ¿por qué?, pues porque nuestra religión cristiana, no es una materia como las matemáticas, la historia o las ciencias sociales, el cristianismo es por convencimiento y no imposición.

Muchos profesores han dado clases de religión sin estar debidamente preparados teológicamente y es ahora cuando se han puesto de manifiesto las carencias que tenían.

En algunos obispados le han solicitado la DEI a personas que no estaban preparadas para ello y que se han presentado ante los alumnos con una ideología bien diseñada con lo que ha provocado el rechazo de los poderes públicos y de la población en general, pues precisamente esas personas no han sido verdaderas portadoras de la Palabra, sino meros enseñantes de una "historia" sin poner pasión cristiana en ello, incluso algunos profesos no creyentes han impartido clases, habiendo obtenido su documentación por amistades o por otros caminos que no viene al caso comentar.

No nos podemos quejar ahora de lo que desde hace mas de veinte años se ha hecho muy mal. Ahora echaremos la culpa a los gobernantes, cuando en realidad es que falta la materia prima que es el alumno y que debería haber sido atraido por convencimiento y un tanto de amor a la fe cristiana.

Cuando hace unos veinte años advertiamos de estas circunstancias, nos hacían acallar con voces airadas para decirnos que siempre la religión católica prevalecería por encima del resto de las religiones que se venían implantando en España, el tiempo nos ha dado la razón y por desgracia la increencia mucho más, pues muchos padres no quieren saber nada de religion por las malas experiencias que han tenido con personajes dentro de ella. Esto es un hecho que hay que afrontar, pero me temo que aun no lo aceptaran los jerarcas que obsesionados con su poder y soberbia, no se dan cuenta que un mundo está cambiando en este siglo XXI.

En este tema de la enseñanza de religión está ocurriendo como en la asistencia a las misas dominicales, que cada vez hay menos personas que vayan a celebrar, por supuesto muy pocos jóvenes y los que acuden ya han cuplido mas de cincuenta años y peinan canas.

Esto provoca la falta de vocaciones en el clero regular y en instituciones religiosas muy afamadas en otros tiempos que ufanas de sus poderes se recreaban en sus fuerzas...pero vino el Espíritu Santo y ha puesto las cosas en su verdadero sitio, aunque esto no lo van a creer muchos, porque algunos no creen ni en Dios...solamente en el dios-dinero.