Hay algunos personajes que se dicen "defensores de la Iglesia", pero no son tal, son más bien destructores de la misma.
A ello ayudan mas que nada algunos obispos que han llegado al poder episcopal por medio de ciertas influencias, a veces inconfesables.
Los sacerdotes fundamentalistas y tradicionalistas, tratan por todos los medios habidos y por haber de evitar que las personas, no sacerdotes, es decir los laicos se formen en la teología, en escuelas y universidades,y procuran por todos los medios escamotear las propagandas y folletos que puedan llegar a sus parroquias para evitar que nadie las lea.
Estos son los verdaderos fariseos y falsos cristianos, que andan metidos en políticas extrañas con algunos partidos de la derecha española con el firme propósito de "crear" de nuevo un partido al estilo de la Democracia Cristiana de tan funestos recuerdos en España y la Iglesia.
Estas párrocos, cabecillas y comisarios políticos de algunos grupos ultramontanos, están boicoteando a algunos obispos que están próximos a su jubilación o renuncia a sus cargos, en otros casos se mueven como pez en al agua si el obispo los anima, como en los casos de Tarazona, Madrid, Valencia, Granada, Córdoba, Toledo, Murcia... etc...etc...
Esta forma de actuar es mermar a la Iglesia, y los partidos de izquierdas estarán contentísimos al ver que desde dentro de la misma Institución la están destruyendo poco a poco, por ello dijimos en su día que no había que lamentarse de que queden pocos jóvenes en las iglesias, el mal está instalado dentro, un mal que como la carcoma lo contamina todo.
Estos "salvadores" de la Iglesia, estarían muy contentos y felices si en España dieran algunos militares un golpe de Estado para salir a la calle, es cosa que veríamos todos sin dudar.
Hoy hemos tenido la paciencia de visitar varias parroquías cercanas, seis en total, durante la celebración de la Eucaristía...resultado:...en una hora como las once de la mañana, en otros tiempos (4 años a lo sumo) a rebosar, estaban menos de la mitad de los bancos ocupados y ningún joven,y para no decir mentiras en el Convento de Capuchinos, dos jóvenes de unos 30 años aproximadamente, el resto personas que los ocupaban,60 años no cumplen.
Esperamos a escuchar una homilía y el sacerdote, a pesar de su edad, no ya adulta, sino adultisima...había dado vueltas a la moviola y había regresado a los años 40 del siglo pasado...tal eran las palabras que escuchamos.
Este tipo de sacerdote, con todo el respeto para ellos por la edad, están en abierta confrontación con los cambios y sobre todo con el Concilio Vaticano II, tendrían que haber escuchado las palabras en latín que deslizaba en la homilia, pero lo que no tiene perdón de Dios, son los jóvenes sacerdotes que en algunas diócesís están formando y que sus mentes han sido distorsionadas de lo que es la vida hoy en día, es más, los han formado para ser "soldados" de una pseudoreligión ultramontana y pasada de tiempo.
Los cadáveres no pueden volver a la vida, por el contrario resucitar en el Espíritu es mucho mejor y más conveniente.
¡Lastima de mi Iglesia!....los enemigos están dentro, entre fariseos y gente anticristiana, no es el PSOE, ni el PP, ni el BNG, ni CIU...son ellos los que están destruyendo lo construido en años atrás.

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