La española cuando besa es que besa de verdad....el beso...el beso...así cantaba una famosa artista en España...pero en otros lugares tambien tienen su idiosingracia...veremos:

Hay besos tiernos, apasionados, dramáticos, románticos, deliciosos, o hasta mafiosos pueden resultar los besos; todo depende de quién los de, dónde, en qué contexto y, claro, a quién estén dirigidos. Cuando los aborígenes australianos, por caso, besaban el suelo que pisaban, buscaban recibir la energía de la tierra; el príncipe, en cambio, besó a la Bella Durmiente para volverla a la vida; y quienes besaban la mano de Michael Corleone en El Padrino, no buscaban una relación amorosa, sino que lo hacían en señal de respeto.

En fin, con infinitos significados, el beso, ese acto para algunos tan natural y para otros controversial o desagradable, está presente en todas las sociedades, incluso cuando es por omisión. Veamos un poco cómo se compone el mapa:

Es sabido que el beso francés goza de un prestigio inigualable. Tal es así que hasta se creó una página web en la que un mapa del país, dividido por región, instruye acerca de cuántos besos corresponde regalar al saludarse. Si bien en la mayoría es el clásico par, en algunas se estila dar tres o hasta cuatro besos. Si eso no genera un momento íntimo, vaya uno a saber qué lo hará.

Otros, como los escandinavos, con su fama de apasionados, no conciben siquiera la idea de un beso entre dos hombres. Los españoles y mexicanos (sí, los mexicanos, a pesar de su clima caliente y tropical) se horrorizan ante la sola idea, mientras que los belgas hacen del saludo un estruendo: tres besos sonoros son señal de amistad. Los jamaiquinos, tan relajados para algunas cosas, apenas estrechan la mano, pero el beso entre rusos es tan común que, incluso sin ayuda de un trago de vodka, no tienen ningún pudor en saludarse con un boca a boca.