Dicen que el Gobierno es rehén de la Iglesia católica, a la que califican como el cuarto poder del Estado. Juan José Tamayo, catedrático de Teología y Ciencias de las Religiones de la Universidad Carlos III de Madrid, defendió ayer esta tesis en el congreso de teólogos que se celebra este fin de semana en Madrid. El simposio, organizado por al Asociación Juan XXIII, versa este año sobre Cristianismo y laicismo, un tema candente con la actitud del episcopado en el punto de mira por sus enfrentamientos con el Gobierno y el Parlamento.
Pero yo creo, respetando siempre a Juan José, que la Iglesia también se ha dejado aprisionar por el Estado, sean quien gobierne, porque por ella sola es incapaz de vivir en LIBERTAD.
Una Iglesia subvencionada por un Estado, no es una iglesia libre, no puede aplicar el Evangelio por mucho que le apetezca, por eso ambos estamentos son rehenes uno del otro y lo que se juega es el prestigio de la Iglesia solamente, porque cuando esto ocurre se aleja del cristianismo.
Lo primero que se tiene que preguntar la Iglesia es: ¿Cómo habría actuado Jesús en tal o cual circunstancia? ¿Qué habría hecho Jesús en este caso concreto?....A Jesús no le pagaba nadie, por eso era libre para hablar y enfrentarse con el poder establecido, pero quien se deja subvencionar es que se está dejando comprar...nadie puede morderle de verdad la mano a su amo...es decir quien te da de comer, por lo tanto en la cúspide de los dos estamentos (Iglesia/Estado), siguen de acuerdo para representar la comedia ante las gentes muy acertadamente y muy creible...¿pero en el fondo que?

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