Muchos dicen que este Gallo no quiere a su Iglesia...que "ellos" son los que de verdad la quieren...pero creo que derraman pocas lágrimas por la Iglesia, porque lo único que hacen y se dedican es a vociferar e insultar a las personas que no piensen como ellos.

Con esto quiero decir que amo a mi Iglesia mucho más de lo que yo mismo creo...porque son sentimientos profundos y sanos, no excluyentes...pero con deseos de que mi cambie, se haga pobre con los pobres y tenga signos de libertad.

Esta mañana me acerqué en temprana hora a la Catedral a la Sabatina que semanalmente se le hace a la Patrona....nunca rehuyo asistir a liturgias, aun a sabiendas de que pueden ser muy tradicionales y ya obsoletas...pues este es uno de los cambios que tendría que dar la Iglesia, comprobé que siguen los mismos cantos, el mismo léxico...las mismas directrices que hace años....tal vez el único cambio es que se hace en la lengua castellana y supongo que en otros lugares se hará en la lengua vernácula correspondiente...no hay cambios...todo sigue igual...y ahora es cuando me saltaron las lágrimas...porque no ha cambiado nada también en las personas...tal vez yo sería el más joven y os puedo contar que los 65 años ya no los cumplo...las mismas personas que en los años cincuenta del siglo pasado...entonces jovencitas pimpantes y chicos que aprovechaban para buscar novietas y ahora venerables bisabuelos y bisabuelas con sus bastones y hablando antes de comerzar la ceremonia del colesterol y de los dolores que nos atacan a cada cual....no ha cambiado el tiempo más que en las arrugas corporales...lo demás continúa igual...pero sin jóvenes...estos en ausencia..¿que ha cambiado?...pues nada...la Institución continúa igual...por eso al no renovarse cae en lo obsoleto...no es lo mismo hablar hoy que hace sesenta años.....¡lloré por la teztarudez de algunos hermanos míos que son jerarcas y creen que cambiar es hacer entrar el "demonio" en la Iglesia!...