Cuando Dios no llama a nadie
Leo por alguna editorial de que en Bélgica, en otros tiempos, semillero de sacerdotes y misioneros, cada vez se ven menos...Africa era un continente a donde ponían sus pies en zonas alejadas de la civilización para misionar...todos recordamos a los misioneros belgas...pero hoy en día podemos contemplar en Belgica, dice el editorial, a sacerdotes de ese Continente africano, muchos más que los autoctonos.
No es solo Belgica la que sufre ese retroceso, tambien en España en el Norte, algunas parroquias están cerradas por falta de sacerdotes y algún que otro, muy mayores y cansados, tienen que atender a varios pueblos.
En otros tiempos los sacerdotes vascos, los astures, los montañeses cubrían media España de curas y vocaciones y misionaban en todo el Continente Americano...hoy en día van en franco retroceso, incluso hay seminarios cerrados por falta de vocaciones.
Desde Madrid hacia abajo, dicen algunos, que muchos seminarios están llenos o semillenos, pues también van en retroceso con respecto a años anteriores cuando entraban "rotos y descocidos" por aquello de llenarlos fuese como fuese y exhibir ante los compañeros de la Conferencia Episcopal sus éxitos...pero estos "rellenos" muy débiles a la vista los que algunos obispos ordenan o muy errados en las personas por no hacer una verdadera selección vocacional.
Ayer mismo entablábamos conversación con una Hermana de la Cruz y se lamentaba que era mucho el trabajo en el campo con los pobres y no había suficientes vocaciones para implicarse en esa vida de sacrificios y precisamente lo dice una de ellas que son las más florecientes en la Peninsula.
¿Quién tiene la culpa?
Hagamos un examen de conciencia y sepamos el motivo:
Primero, una Iglesia monolítica en donde todos temen a todos, dónde ferreamente se domina al escalón más bajo, apegada a la Tradición, al Magisterio, al Cánon...una Iglesia que no ha evolucionado y que se ha hecho no muy atractiva para los jóvenes. Seguro que Cristo no habría actuado de esa forma.
Segundo, un refugio de personajes soberbios y fuera de lugar en estos tiempos, con vestimentas del siglo XVIII, a veces faraónicas, doradas o plateadas, con mitras obsoletas, que nada tienen que ver con estos tiempos ni con Dios.
Tercero, las condiciones de vida en palacios y buena situación, hace que los jóvenes sean cautos y no les agrade mucho la ambientación, más que aquellos a los que les agrade figurar y vestirse de ropajes extraños.
Cuarto, el secretismo con que se tratan las cosas más esenciales de la vida o la oposición ferrea a los avances de la ciencia, a sabiendas de que eso es inspiración del Espíritu Santo a los hombres de hoy ¿cómo creen que los conocimientos a lo largo de la historia han acontecido?...sin embargo la Iglesia a muchos que expusieron sus teorías los condenaron...por ejemplo Copérnico, Diderot...etc.
Y ahora ¿Por qué existen vocaciones en continentes que en otros tiempos fueron misionados?
Es un buen camino para salir del hambre y de las injusticias del primer mundo que ha sido el culpable y todos sus esfuerzos se concentran en venir a Europa, en donde creen se atan los perros con longanizas...pero que también saben hacen falta porque no hay quien se encargue de las tareas más simples eclesiales y tambien deslumbrados por los ropajes obsoletos del clero.
Cuando nos demos cuenta todo ese flujo de personas de otros continentes estarán copando los puestos que los europeos no ocupan en las Iglesias...




