Amigo Joaquin:
A estas horas estarás diciéndole al Padre, con tu parsimonia: "Mira Dios que no hay que precipitarse, que correr no es bueno".
Fíjate, amigo Joaquin, algunas veces hasta me ponía nervioso tu "cachaza"...pero ahora que te has ido siento no haberte "aguantado" algo más...si hombre dile a Dios que soy un "rayo encendio" como tu me decías muchas veces...cuando no coincidíamos en las cuestiones de la Iglesia...yo era impetuoso...tú tranquilo, diciendo: "La Iglesia ha estado 2000 años y ha llegado donde está ¿crees que se deshace ahora?"..Sin embargo tu has podido apreciar el parón de los grupos de Nuestra Sra. que tú esposa y tu camandábais...ya quedábais pocos y mayores...y a pesar de todo vosotros seguiáis como el primer día, con las mismas ilusiones.
Recuerdo el día en que te otorgaron la Medalla "Pro-Ecclesia", la discusión que tuvimos porque no te veía yo en esas...y que yo me negué a aceptar...pero en el fondo nadie es igual en esta Tierra, todos somos diferentes...si todos fuésemos iguales ¡que aburrido sería el mundo!.
A pesar de todo nos admirábamos, nos respetábamos, aun cuando discrepábamos teológicamente...yo el trueno...tu la suavidad, la caridad, el mundo sosegado...yo impaciente.
Te has ido en dos meses...creí que lo soportarías, pero no ha sido así, aun con lo duro que eres físicamente y como todo lo tomabas a risa, sobre todo los males físicos, la enfermedad te ha vencido, cuando tú estrenabas una nueva vivienda.
Querido Joaquin, has hecho bien los deberes: amaste a tu esposa, a tus hijos, a tus nietos, a toda la gente que te pedía algo.
Descanse en paz un amigo de verdad.
Saludos
Teodoro





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