Comprar alhajas y flores a las imágenes es el gran error de los cristianos, pero que la misma Institución permite y alienta.

En el mundo existen muchas desigualdades y esa actitud en pleno siglo XXI es el mayor error que se pueda dar, porque ¿quien dice que Jesús y su Santa Madre necesitan de joyas?...en la época del barroco, las personas necesitaban creer en lo magnífico de la realeza de Jesús y de María...pero como Él mismo se encargó de decir: "Mi Reino no es de este mundo".

En Andalucía hay rivalidadees tremendas con las joyas, con las coronas y los actos litúrgicos que cuestan muchisimo dinero, pero esto es como sembran en campos de acero, nada se cosecha...si le dices a un "jerarca" que a las iglesias solo van los mayores de 50 años o de 60, se quedan impávidos, pero son capaces algunos de excomulgar si alguien ve con malos ojos o critica que las hermanades y cofradías tengan tesoros incalculables...ahí es donde radica el mal de la Iglesia...ahí es donde está cavando su propia supultura.

Los jóvenes de hoy miran con lupa a la Iglesia y no se sienten identificados con ella porque no les atrae evangélicamente y critican muy seriamente estas demostraciones de "poder" aurífero o plateresco...pero la jerarquía no quiere entender que eso es anticristiano y anti todo.

Hace pocos días en una televisión podíamos ver cómo algunos niños de pocos años estaban metidos hasta la cintura en barro para conseguir por unos pesos, unas pepitas muy pequeñas de oro en unas minas que con algún corrimiento de lodo podrían sepultarlos...pero esto no loven...creen los cofrades y jerarcas que el oro procede de árboles, que no lleva consigo una desgracia humana en cada hilo de oro que cada puntaba lleva en un manto o una esmeralda en la corona de una Virgen...pero eso da igual...no tiene importancia....lo "realmente" importante es demostrar al mundo lo "ricos" que somos y lo "poderosos"....el brillo del oro y de la plata hace a una Iglesia potente.

¡Dios lo va a demandar!....solo hay que esperar un poco.