Si amigos mios, la Iglesia Católica está en una encrucijada bastante significativa, se está jugando su lugar entre los hombres, pero primero tiene que soltar los lastres que la atan a grupos que figuran entre sus entresijos y que le pueden producir mas daño que beneficios.

Cualquier persona que no esté muy versada en las cuestiones de la Iglesia, le puede parecer que todos son iguales y gracias a Dios no es así.

La Iglesia debe salir del pozo en el que se encuentra y quedarse libre de las ataduras de los conservadurismo de organizaciones como el Opus Dei, Kikos, Comunión y Liberación y Legionarios de Cristo, que en los últimos años se han ido instalando en los diferentes discasterios del Vaticano, para dirigir desde ese puesro privilegiado las acciones políticas y financieras que nadie puede imaginar.

Como si de una película de espias se trata, tienen información de todo cuanto acontece en los lugares mas reconditos de España y tratan de implantar su forma de actuar, que no de evangelizar, para sus beneficios inconfesables.

Tienen puntualmente constancia de cuanto en una homilía cualquier sacerdote dice y los tienes clasificados en posibles colaboradores o "enemigos", ni que decir tiene que seglares comprometidos con la Iglesia en cualquier tarea, por muy sencilla que parezca, tambien los tienen "fichados" para usarlos en el momento mas preciso.

Esta forma de actuar no es de Cristo, es una forma artera y deleznable muy contraria a la implantación del Reino de Dios en la Tierra.

Hacen mucho mas daño a la Iglesia que los enemigos de Ella, por eso hay que decir claramente que la Iglesia y los Obispos cristianos, deberían tomar la decisión de anular las actuaciones punibles de estos individuos que se han infiltrado en la Iglesia Católica Apostólica y Romana.