El culto a las reliquias no es nada nuevo, ni privativo de la Iglesia Católica, aunque en ella se dan casos muy llamativos.
Antiguamente existían reliquias de los dioses y de los héroes. Su origen es una creencia supersticiosa de que los héroes, profetas y santos tiene una fuerza especial que actúan de forma que trasgreden a la propia Naturaleza...esto es a Dios mismo y por ello algunas iglesias guardan los restos de personajes en la creencia de que tiene el poder de hacer "milagros".
La magia cristiana de las reliquias tiene cosas muy llamativas comparables a los cultos paganos y por supuesto nada tienen que ver con Jesús porque se trata de una clara muestra de fetichismo.
Durante el paganismo se producían apariciones y milagros junto a las tumbas de los héroes y se colocaban las reliquias o los huesos del héroe debajo del altar de los sacrificios...por eso el cristianismo heredó esta misma costumbre a partir del siglo IV, ocasionandose una fuerte demanda , por ejemplo de ampollas conteniendo leche materna de la Santisima Virgen,(que hay en muchas catedrales y que las dan por verídicas) alpargatas de los apóstoles, los huesos de los Reyes Magos, un trozo de la barca de Pedro, trozos ·celestes" del manto de la Virgen y así hasta mil que se conservan en la Catedral de Colonia en Alemania o en otros lugares.
Hay reliquias muy curiosas y completamente ridículas, por ejemplo: en el mundo se conservan hasta ocho prepucios "auténticos" del Niño Jesús....una pluma del Espíritu Santo y por si fuera poco hasta unos huevos que puso en un momento determinado...la casa de Nazaret donde vivía la Sagrada Familia, fue trasladada integramente a Italia concretamente a la ciudad de Loreto a un convento franciscano...también se conservan las plumas de Arcangel Gabriel.
Las reliquias de contacto son tremendamente distribuidas a todos los fieles y sobre todo si tratan en su congregacíób de que alguna persona, fundadora, hermana o benefactor, sea santificada por el Vaticano...lo que es imposible a todas luces porque por muy pequeñas que sean las reliquias no puden existir millones de ellas.
Si hablamos de la "Santa Espina", hay tantas "auténticas" en el mundo que podríamos alinearlas y tener varios metros de sarmientos resecos.
Lo de las astillas de la "Santa Cruz" es otro ejemplo de desvarió y supertición descabellada...algunos expertos han contado tantas que tendrían para tres cruces de gran tamaño y todo eso porque a Santa Elena le dio un "espasmo" y cuando volvió en sí dijo que excavaran debajo del Golgota que allí estaba enterrada la cruz, y apareció, pero se ve que la pobre no había estudiado historia porque ya sabemos hoy en día como se efectuaban las crucifixiones, no era como nos han hecho creer los artistas plasticos y piadosos.
Y dejamos para final la Sabana Santa de Turín también llamada Sindone....tres lugares que sepamos nosotros reflejan la faz de Cristo la Sabana de Turín, el paño de la Catedral de Oviedo y el paño "Santo Rostro" de la Catedral de Jaen, que si no fuese porque un antepasado nuestro que era pintor y la estuvo "retocando"· en 1898, podríamos asegurar que todo es un verdadro fetichismo.
Los estudios que se han hecho a los distintos lienzos no han sido concluyentes y la Iglesia oficialmente no se ha pronunciado, porque algunos expertos de distintas procedencias dicen que es autentica y otros dicen que no...lo cierto y la verdad que hace unos meses quise comprobar el de la Catedral de Oviedo y solo pude contemplar una fotografía, porque el "verdadero" solo se saca dos veces al año y de lejos en manos del Sr. Obispo.
Sobre ninguna de estas reliquias se ha pronunciado la Iglesia, es decir a ninguna le ha otorgado que sea verdadera, ni que sea materia de fe...solo se pronuncia, como en el caso de los milagros de apariciones en que si se reunen muchos cristianos a rezar es algo bueno, pero categóricamente y oficialmente nunca lo han aseverado.


Hola, mmmm interesante artículo, desconocía el tema...verdaderamente curiosas.
Cariños.
Gracias, pero de esto hay mucho que indagar y mucho que escribir
Hay que fijarse en esto de las reliquias en el matrimonio de María y José se conservan dos alianzas matrimoniales de la Virgen en España e Inglaterra, surrealismo que se ve incrementado por la existencia de las "genuinas" mantecas de San José.
Continuando con Jesús, se venera una paja en Santa María la Mayor en Roma, varios cordones umbilicales (Santa María dei Popolo, Chalons y San Martino), santos pañales (San Marcello en Roma, Lleida) varios santos prepucios (Amberes, Santiago de Compostela, Hildesheim, Roma y otro más, recientemente robado en Nápoles) así como, consecuentemente, varios cuchillos empleados en la circuncisión (se conserva uno en el Museo de Prehistoria Contemporánea de Roma) e incluso la piedra sobre la que cayó el prepucio (Roma, robada) así como las santas posaderas que quedaron grabadas en piedra y que se veneran en Reims.
Pero el auténtico filón lo constituyen las reliquias relacionadas con la Pasión. Ningún aspecto de ella ha escapado a la reliquiomanía. Desde las colas del asno que llevó a Jesús (M.P.C de Roma y otra desaparecida), a restos de la Última Cena (lentejas en el Sancta Sanctorum y en el M.P.C en este último caso acompañadas de restos de pan) pasando por la toalla con que Jesús secó los pies a sus discípulos (Valencia) hasta la mesa (Sevilla y Roma) y el mantel (Coria). Por si eran pocas, añadiremos la Corona de Espinas (fue propiedad de San Luis de Francia), dos lanzas de Longinos (Viena y Roma), innumerables fragmentos de la Vera Cruz (los de mayor tamaño en Roma y Santo Toribio de Liébana), más de 35 clavos de la Pasión (se conservan al menos ocho), más de 40 sudarios (los más conocidos de los que se conservan están en Oviedo, Sangüesa y, por supuesto, Turín) e incluso una campana de bronce en cuya fundición se empleó una de las monedas de plata que le pagaron a Judas (Velilla del Ebro), por no mencionar la sangre derramada por Jesús (Venecia) y la copa que la contuvo más conocida como el Grial (Valencia, Reims, Génova...).