Tenemos que decir que Jesús fue un laico comprometido y preocupado con la instalación del Reino de Dios en la Tierra, para nada se planteo ninguna clase de iglesia.

La Institución se agarra a la Carta a los Hebreos y afirma y repite que los cristianos tenemos un sacerdote, es más, un sumo sacerdote (arjiereus) o un gran sacerdote (iereus megan), que es un sumo sacerdote, que es Jesús el Hijo de Dios, el Cristo como sumo sacerdote de los "bienes" futuros....ahora bien ¿en qué sentido se le aplican a Cristo estos títulos que se refieren directamente a la sacralidad de la persona?.

La tesis fundamental de la Carta a los Hebreos en este sentido es que el sacerdocio de Cristo no es ritual, no es un sacerdote al uso para hacer sacrificios rituales a Dios, el sacerdocio de Cristo es existencial.

Esto quiere decir tres cosas:

1)Que la condición que Cristo tuvo que cumplir para llegar a sacerdote no ritual, no se debe entender en la línea de la segregación y separación (una casta sacerdotal especial) de lo profano, sino al contrario, Cristo tuvo que acercarse a los demás, hacerse semejante a los que sufren, igualarse a todos.

2)Que el acceso de Cristo al sacerdocio existencial no se realizó mediante unos determinados ritos, como se hace ahora para ordenar a una persona, no fue en ninguna ceremonia, sino en virtud de sus propios sufrimientos y a través de su vida destrozada a golpes.

3) Que la realización de su sacerdocio no consistió en la puesta en práctica de una serie de ritos sagrados, ni de estudios teológicos, sino de su existencia entera entregada a los demás, y sobre todo de su pasión por su fidelidad a Dios y por el bien del hombre.

No queramos agarrarnos a palabras que no dicen lo que quieren que digan, ya es hora de que los aspirantes al sacerdocio se crean que son "una casta especial", porque están equivocados...esos fueron los impios sacerdotes que mataron a Jesús.

Siempre volvemos a lo mismo: adorar a la eclesiología en vez de a la cristología.