Pues la realidad no es otra que ir siguiendo la vida de los elementos fariseos...hay jóvenes que apuntan modales desde su entrada en la Institución, como decíamos hace dos días, pero otros tienen además la "poca verguenza" de ser unos depravados y seguir arengando al pueblo a que se conviertan.
Y lo digo por cierto presbítero que en una noche de soledad instó a un joven a meterse en su cama...(hombre Gallo tendría frio el pobre)....y el joven en cuestión en ese momento tomó sus maletas y salió corriendo de cierta casa rectoral.
Una debilidad la tiene cualquiera ¡faltaría más!, pero lo que no es de recibo que se tenga con alguien al que le han confiado por un tiempo para entrar en la Institución...eso no está bien y menos de recibo tiene el que desde un ambón se ponga a decir a las personas "que este mundo está denigrado porque hay mucho vicio"....
Uno que sabiendo lo que sabe y que tiene la máxima de "vive y deja vivir", no tiene más remedio que ponerse un tanto nervioso, porque además de creerse "santo", es la máxima expresión del faseismo mas profundo y además para que no se entere nadie extorsiona al chico en cuestión para que no hable, diciendole que nadie lo va a creer.
El Gallo si lo creyó, es persona de confianza y el joven ha llorado de rabia por días...pero lo que al Gallo le pone desquiciado es que además de que una persona sea un depravado eche encima las culpas al pueblo de Dios, creyendose el fariseo mafioso y el mejor de los nacidos.
El día que el Gallo publique ciertas historias los fuegos artificiales de Pekín no harán tanto ruido.

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