Steffie Brzakovic es una anciana que vive en Cooma, una localidad australiana de 8.000 almas cerca de Canberra. Tiene 81 años, como el Papa, y también es alemana. Más allá de estas coincidencias, al Pontífice le unen estrechos vínculos de sangre: la señora Brzakovic es prima segunda del Papa (su madre, Katherine, era prima de la madre de Joseph Ratzinger). Mientras su ilustre primo se convertía en guardián del Santo Oficio antes de subir al trono de San Pedro, ella abandonaba la religión católica para abrazar la fe de los Testigos de Jehová.

Pues aviamos estamos...si un guardían del Santo Oficio no ha sido capaz, a pesar de tener en sus manos todos los instrumentos de torturas para convencer a su prima hereje ¿cómo va a conseguir convertir al resto?....ahora me lo explico todo y porqué se van muchos de la religión católica...o sea que la señora Steffie estará repudiada de la familia, pero no quedan ahí las cosas, lo que no dicen es que ademas su hermano estuvo excomulgado por subirse al monte con Monseñor Lefevre y creo que las cosas se han cambiado, aunque lo han silenciado, al anunciarse que su hermano era papa...¡pues vaya familia!