Las cuestiones que en otro tiempo podía dirigir la Iglesia, ya no son válidas en este siglo XXI. La sociedad ha evolucionado de tal forma que ya no se pueden sostener los dogmatismos a los que nos tienen acostumbrados en Roma.

Todo debe pasar por un nuevo Concilio NO vaticano, fuera de las fronteras del estado Vaticano, para que todos los asistentes puedan expresarse en libertad, algo que la Iglesia no le gusta trartar en estos tiempos.

Volver la mirada hacia atrás como está haciendo la Institución, es una pérdida de tiempo y de valores, las personas se marchan y se marchan hastiados de las "moralinas" a la que nos tiene sometidos la Iglesia.

Hay obispos jóvenes, pero que han sido formados en seminarios por viejos profesores que siempre rechazaron el Concilio Vaticano II, por ello es que actuan más como "mandones" que como pastores y eso el habitante europea no lo tolera ya.

Han dado pasos para congraciarse con los estados europeos firmando la Declaración de Bolonia, pero eso tiene su doble juego, si no firmaban las titulaciones no serían reconocidas por la CE y a trancas y barrancas y pidiendo subvenciones han firmado, pero ocurre algo peor: ninguna de las universidades católicas pueden cumplir con lo firmado cuando en el año 2010 se ponga en marcha y exijan las condiciones pactadas. Se debió comenzar hace tiempo a caminar, pero como todo en la Iglesia se deja a la improvisación, tambien los hombres capaces de llevar a cabo esos cambios estructurales educativos, algunos han sido represaliados y otros amonestados y la mayoría son muy mayores...¿qué le quedará a la Iglesia en Europa?.^

Para seguir viviendo no tendrá mas remedio que contemporizar con otras confecciones, porque la época de tener "su verdad" ya ha terminado...si desea seguir existiendo tendrá que admitir una política religiosa de ecumenismo y pluridad religiosa y convivir con ellas sin dogmatismos que impliquen el rechazo de las demas religiones, pero mucho nos tememos que continuaran de la misma forma.

Hay que cambiar ya o esto se termina.