Con este comienzo titulado quiero indicar áreas que deben ser objeto de estudio inmediato y en las que la Iglesia al completo debe implicarse.

El celibato no es la única causa de los abusos sexuales de los sacerdotes y religiosos. de hecho, sería bueno que lo fuera, porque entonces, con unicamente abolir el celibato se terminaba el asunto...pero hay razones que hacen creer que no desaparecería el problema.

Tampoco que entre los religiosos y sacerdotes que tengan inclinación homosexual, no es la causa. Los homosexuales adultos se sienten atraidos por homosexuales adultos, y la atracción por lo menores, de sexo femenino o masculino, es un fenómeno muy distinto...el homosexual adulto no es más inclinado a ofender a menores que el heterosexual adulto. Eliminar del sacerdocio y de la vida religiosa a todos los homosexuales no hará que desaparezca el problema de abuso a menores.

Los ofensores no son monstruos, que puedan ser identificados a priori, por el contrario, en orden a cometer el acto de abuso sexual, necesitan poder cautivar a sus victimas potenciales y ganarse su confianza. Lejos de parecer monstruos, hacen las veces de amigo, casi familiar, amabilisimo y pueden ser sacerdotes y religiosos modélicos en todos los aspectos de su vida...por eso entraña muchas dificultades a la hora de descubrirlos.

Es el caso del mosen catalán que entraba por la casa de su victima como un familiar mas y despues el chico tenía que sodomizarlo en la sacristía antes de la misa. Y se descubrió porque en el colegio un profesor explicó el riesgo y el contagio que significaba las relaciones anales y el jovencito al ver unas señales en su pene, lo comunicó a sus padres.

No hay una única causa de explixcación del abuso infantil por parte de sacerdotes o religiosos. si nos agarramos a una única causa, como el celibato y damos una explicación simple, estaremos soslayando la profundidad del problema y jamás llegaremos a resolverlo.

El mejor planteamiento con el que he dado concerniente a las causas de los abusos infantil por parte de sacerdotes o religiosos, creo que muestra un camino a seguir, sin apasionamientos, por parte de sacerdotes, religiosos o incluso cualquier otro miembro de la comunidad, es más probable que ocurra cuando coinciden tres factores: un estado psicológico malsano, ideas malsanas con respecto al poder/sexualidad y un entorno o comunidad malsana en donde vive la persona, como en el caso de cierto famoso Monasterio gallego, en donde los escándalos se están sucediendo dia si, dia no, sin que la autoridad eclesial haga nada al respecto.

Los psicólogos reconocen que aún hay mucho que aprender en el fenómeno de abuso sexual. Pese a ellos, hay abundantes estudios psicológicos sobre el tema. si tengo reservas con respecto a ellos, es porque se centran en el estado psicológico del individuo abusador y examinan las ideas y el entorno malsano solamente desde el punto de vista de los factores que contribuyen al estado psicológico, del individuo.

Ya he planteado los tres factores de las vida de todo sacerdote y religiosos, hay que mirar muy bien: estado psicológico, ideas prepotentes y de mando y el entorno en que se está...y por ello merecen un estudio completisimo, seguido por el del modo en que puedan interactuar para producir el tenebroso mundo del que surge el abuso.

Aparte del estudio que se haya de hacer, el abusador, debe ser apartado de toda convicencia con menores y no actuar por parte de la jerarquía, con el cambio solamente de destino, porque al tener esas circunstancias en su vida, el hecho se volverá a repetir en muchicimas ocasiones si no se le pone freno. Es muy dada la Iglesia de silenciar estos hechos que nada tienen que ver con la homosexualidad del individuo y si con enfermedades patológicas difíciles de descubrir.