Esta brutal frase es de la mujer de Job....pero no solo en la Biblia existen estos exabruptos....voy a enumerar algunos muy conocidos:

El célebre pasaje de Dostoiewski en el que Iván y Alioska Karamazov discurren sobre el dolor de los inocentes: "Según mi concepción euclidiana, sólo sé una cosa: existen sufrimientos sin que haya culpables...Mi bolsillo no me permite pagar una entrada tan elevada. Así que apresuro a devolver mi billete...No es que yo no le conceda valor a Dios, Alioscha, pero le devuelvo respetuosisimamente la entrada"

Camus: entre los protagonistas el increyente Rieux y el religioso Peneloux; dicer así:

"No, padre, lo dejo tengo otra idea del amor. Y rechazaría hasta la muerte amar una creación en la que los niños son torturados..."

Otros dos testimonios: el primero es de Ernesto Sabato:

"1º Dios no existe...,2ºDios existe y es un canalla....3º Dios existe, pero a veces duerme: sus pesadillas son nuestra existencia...4º Dios existe pero tiene accesos de locura; esos ascesos son nuestra existencia....5º Dios no es omnipresente, no puede estar en todas partes. A veces está ausente: ¿en otros mundos? ¿en otras cosas?....6º Dios es un pobre diablo, con un problema demasiado complicado para sus fuerzas....7º Dios fue derrotado antes de la Historia por el Principe de las Tinieblas.....y Manuel Alcántara dice de Dios:

"No digo que sí ni que no;

digo que, si Dios existe,

me debe una explicación".

Pero....¿cual es la respuesta de Jesñus al mal?...fundamentalmente consiste en el amor. Un amor al hombre y a la realidad que le lleva a aceptarlos tal y como son. Hombre y realidad son amados por Jesús, y en esto consiste la novedad de su actitud, no ya por lo que hay en ellos de buenos y perfectos, sino por lo que resta en ellos de malo y deficiente. Las personas menos amables, pecadores públicos, leprosos, pobres, ignorantes....son las más amadas, justamente porque no pueden dar nada a cambio del amor que se les ofrece gratuitamente. Las situaciones mas desesperadas, sospechas de blasfemias, marginación social, renuncia a toda forma de poder, dolor físico y psiquico, son no ya soportadas, sino acogidas, reflejamente asumidas, justamente porque en ellas se alumbra la posibilidad insospechada de esperar contra toda esperanza.

Junto al amor, la fe. Como se consignaba al principio, Jesús no comprende el mal que padece: "¿por qué me has abandonado?...al igual de lo que seguramente ocurre alguna vez en nuestras vidas...llegó un momento en la vida de Jesús en el que se borraron todas las respuestas y quedó en pie sólo el por qué cuando no se ve la razón d euna suprema sinrazón....Pues bien, Jesús ha creido en Dios, no a pesar o al margen de, sino desde la experiencia del mal. Ha creído confiadamente en un Dios que, pese, al mal presente era Abbá...El único hombre que, además de poseer un conocimiento exhaustivo del mal y del dolor, se apreció de conocer a Dios como nadie (nadie conoce al Padre sino el Hijo)...no encontró mejor palabra, para nombrarlo que este tñermino balbuciente con el que los niños hebreos decían papá.