Hace 25 años mi Iglesia local me encomendó una misión...ha llegado el momento de decir adios voluntariamente, no hay rencor en el adios, no hay penas ni angustias, solo la alegría del deber cumplido.
He procurado reir o sonreir hasta en los malos momentos, que de todo ha habido, he puesto la sonrisa del payaso cuando sin motivo me denigraban hasta que entendí que todo eran infundios y malas intenciones y hasta perdoné sin abrir la boca y las aguas quedaron mansas, porque entendieron que no existía la competencia.
He procurado escuchar las cuitas de personas a las que la maledicencia les hacía llorar, he dado consejos por mi experiencia, a personas homosexuales que tenían mas "agallas" que algunos llamados "machos" y más entrega que muchos piadosos.
Por mi lado han pasado santos y diablos, sabios y torpes...sabios que no lo parecían y personajes prepotentes que se decían sabios, que decían, pero que no hablaban...su voz era murmullo que el viento aleja o como hoja podrida arrastrada por el vendaval, todos han dejado su huella en mi...en positivo y en negativo y conservo los reportajes gráficos que algún día publicaré y desvelaré.
Desde mi última fila he procurado no estar presente enmedio de la escena, preferí siempre quedar entre bambalinas, por ello siempre que quedó documento gráfico de este "Gallo" ha sido por haberlo sorprendido o por haber estado de forma casual donde no me correspondia estar.
Solo aspiro a que se me otorgue la "medalla" de las gracias humanas, no las medallas "pro o cro", ni pergaminos, ni reconocimientos oficiales, ni aplausos ni copa de vino español...solo el adios y gracias por haber intentado servir...solamente eso...con ello quedo bien pagado.

Javier Avila
5 jun 2008 | 02:10 PM
Querido Gallo:
¿A quien acudiré?
Sentimientos encontrados he tenido esta mañana cuando me has dicho lo que acabo de leer. Sentimientos de culpa por no haber gritado a los que te hacían daño sin conocerte, por no haberte defendido como yo hubiese querido.
He aprendido de ti la ternura, el cariño, el saber estar, ser cristiano, ser persona, ya sabes que era como el alma perdida hasta que llegué a tu "red"...supe lo que es ser pez en el agua y no desear nadar mas que en compañía tuya.
Siento tu marcha, pero quiero conservar tu amistad para no sentirme solo.
Volveré pronto y quiero sentarme junto a tí para recibir la ´penutlima enseñanza, porque nunca será la última, aun tienes mucho que enseñarme,
Espero que el Señor te ayude a sentirte tu mismo en la nueva etapa y que puedas hacer la misma labor durante muchos años mas.
ultreia
5 jun 2008 | 02:16 PM
Hola Teodoro:D
Seguro que te puedes ir con la satisfacción del deber cumplido, de haber dado lo mejor de ti y de ser coherente. Donde vayas, seguro que harás mucho bien.
Besotes
Alberto
5 jun 2008 | 02:18 PM
El desayuno se me quedó atragantado, no por lo duro, sino por lo inesperadas de tus palabras. Se que has llegado al final de una etapa, más no podías hacer, ya parece que el deber se ha cumplido.
Solo quiero decir gracias por lo que me has dado, por tu apoyo y comprensión, por tu interés desinteresado, por las veces que fui "pesado", gracias por aguantarme, por tantas cosas que no cabrían en este espacio.
Solo deseo saber que estas cerca y que afortunadamente los estarás, no en el sitio habitual, ese lugar lo veré vacio al pasar, desde ahora tendré que buscar entre horas para hablar contigo, pero buscaré ese espacio de tiempo que voy a necesitar. Espero que me otorgues tus conocimientos y me sigas ofreciendo tus libros.
Abrazos con mucho respeto y amor
Alberto
P. Marquez
5 jun 2008 | 02:29 PM
Compañero del alma te otorgo mi mejor medalla, el abrazo del hasta siempre, del hasta luego. Se que no te gustan las despedidas, que no son de tu agrado, pero cuando Alberto y Javier me han llamado por teléfono he querido otorgarte este humilde homenaje.
Quiero extenderlo también a tu esposa y demas familia, ellos también de un modo sincero y fuerte te han impulsado, te han animado en los momentos que casi tirabas la toalla por las malas prácticas de algunos personajes, de aquellos que no solo contigo se han ensañado, lo hacen desde su deshonestidad y locura, desde la envidia y el desamor.
Tu siempre ayudaste al joven y a nosotros los mayores, se tu mismo y no nos dejes en el abandono, aunque esto lo digo por egoismo se que siempre estarás ahí esperándonos al final del camino para acompañarnos y darnos los ánimos necesarios y precisos.
Tampoco quiero olvidar tus chistes (malos y buenos), siempre los contabas para alegra run momento de angustia o de pena.
Gracias por todo.
Pepe
Antonio Díaz
5 jun 2008 | 02:34 PM
Me resigno o no me resigno? pero con los puños apretados quiero decir que no existió la justicia para ti, aunque es verdad que nunca la pediste.
Hoy soy lo que soy por tí, hoy vivo en comunidad capuchina por tí que me enseñaste al Cristo viviente, al Cristo que llora y que sufre, a ese Cristo que va en sillas de ruedas y que poca mobilidad tiene.
Tu me enseñaste a ser costalero y a leer todos los días en este blog, a tenerlo como meta y aun noi gustándome algunas opiniones sabía que eran por un motivo especial y para reflexionar.
Gracias por todo.
Te queremos
Antonio
María José
5 jun 2008 | 02:39 PM
No te entendí en un principio, no te aceptaba hasta que me diste el consuelo que precisaba, hasta que tu me acompañaste en los momentos duros. Ahora te siento mio, como mi padre. alguien que me abrió los ojos a pesar de toda mi antipatía.
Hoy soy diferente, soy yo misma y solo deseo seguir en tu contacto.
Te querria cantar algo:
No te vayas todavía
no te vayas por favor.....
teodoro-gallo
5 jun 2008 | 03:38 PM
solo deciros que me vais a sacar los colores. Y solo una cosa: No deberiais haber llamado a nadie por el teléfono.
Las cosas son como son y cada cual llega en el momento adecuado a una etapa de su vida.
abrazos a todos con mis mas sinceras felicitaciones por lo que sois, yo solo os empujé, para nada es mio solo de Él.
Teodoro
aldeanueva
5 jun 2008 | 10:30 PM
en un principio cuando hemos hablado creí que era para diciembre, pero veo que no es así. De verdad lo siento por los que quedan atrás, yo tuve la dicha de tenerte cercano precisamente en los momentos difíciles y jamás dejaste la risa, el buen humor y me consta que lo úcio que faltó fue matarte, porque crucificado bien que lo hicieron.
La verdad despues de varios años, ha triunfado y ahora me recuerdan un refrán: "son como el perro del hortelano, que ni comen y dejan comer"
Si con esto te sientes liberado ¡adelante! tu eres el que manda en tí mismo, como siempre nos enseñaste.
Tu palabra maestra me hizo llegar donde estoy.
saludos con mucho amor
Aldeanueva