El contexto socio-cultural-político oculta a veces el valor y la cualidad educativa.

Hoy en día los estados Europeos se ven en la necesidad de acoger en sus aulas a alumnos de diferentes religiones y es normal, que ante la pluralidad y realidad humana, la escuela pública tenga que dar cobertura, según nuestra Constitución, a todas las creencias a veces en detrimento, dicen algunos, de la Religión Católica.

Todas las demás religiones se siente relegadas a un segundo plano por la que tiene la mayoría en Occidente y en parte es cierto.

Todos los estudiantes de primera y segunda enseñanza tien el mismo derecho a recibir instrucción religiosa sea cualquiera que sea su creencia, lo cual a veces es casi imposible y que ya va creando un problema serio en los colegios públicos.

Por eso los católicos debemos ser conscientes de ello y tratar de revitalizar nuestras escuelas y dejar que cada religión revitalice la suya.

La Escuela Pública debe ser aconfesional para que acudan a ella quienes lo deseen sin que se planteen cuestiones religiosas de ningún tipo.

Ningún alumno en las Escuelas Públicas debe tener delante signos externos d eninguna religión específica, ya que podrñia tratarse de proselitismo, pues las creencias deben ser un don libre del individuo y por convencimiento.

No entendemos la obstinanción de algunos prelados por "las clases de religión en la Escuela Pública.

Tienen que potenciar al máximo el catolicismo desde las Escuelas Católicas y desde el Episcopado Español y poner gran empeño en ello y dejando que las demás confesiones hagan igual....potenciar a los colegios católicos con asistencia de verdaderos católicos y será una forma de integrar católicamente a los que verdaderamente lo sean.

No hay que confudir clases de religión con catequesis, que estas últimas tienen su ámbito bien trazado, y es en las parroquias y en comunidad.


Tambien nos parece de fatal consecuencia disfrazar a los niños de musulmanes como podemos ver en la foto adjunta.